“Construyendo una ficción”
De la mano de Rodrigo de la Serna, Gabriela Toscano y Luis Luque, Julio Chávez transita cada escena de El Puntero de manera tan creíble y verosímil, que parece imposible no confrontarlo con situaciones de nuestra realidad. Aunque consciente de las similitudes, él lo niega. “Estoy construyendo una ficción”, asegura. “Ahora, dentro de los elementos con los que se construye esa ficción supongo que hay elementos afines a lo que tiene que ver con algunas realidades. En ese sentido estoy mucho menos ignorante que antes. De todas maneras, lejos es mi intención en cada toma que hago, suponer que estoy construyendo un hecho casi documental. Lo hago porque es un hecho ficcionado”, sostiene este intérprete que ahora luce pelo hasta los hombros y barba tupida. “Tengo extensiones en el pelo y la barba, sin tintura es blanca, soy un farsante”, se ríe.
-Yo nunca entendí ni dejé de entender porque verdaderamente para mí era un mundo bastante ajeno. De todas maneras, yo no puedo comprometerme a darme por entendido porque no estoy haciendo ningún hecho real. Más allá de descubrir algo sobre todo yo he leído varios libros que ameritaba y obligaba el proyecto. Libros de Auyero, de Feinman, sobre el clientelismo, muchos libros de política, simplemente para empezar a desandarme un poquito acerca de varios aspectos que tiene la realidad y que podía llegar a alimentar mi imaginario. De todas maneras, los mismos libros de clientelismo, para mi gusto los serios, advierten que no hay un puntero, que no hay una manera de ser un puntero. Puedo decir que en las escenas estoy alimentado por un alimento que tiene que ver, entre otras cosas, con la lectura que me ayuda a seguir construyendo una ficción. Pero en ningún momento defendería ninguna escena diciendo: “En la vida esto pasa”. Eso jamás.Lejos de los escándalos
Rara avis en una televisión que se nutre de escándalos y que siempre encuentra nuevas figuras para alimentar la hoguera de las vanidades, Chávez dice estar ajeno a ese mundo de acusaciones, griteríos y hasta demandas judiciales. Así que, lejos de horrorizarse por los escándalos mediáticos de la televisión, propone más productos como el suyo. “Habrá que pelear más para hacer otras cosas. Igual, yo no veo televisión, no por falta de interés sino porque no tengo tiempo. No estoy muy enterado de cada pelea de la tele. Apuesto a la buena ficción”, resume.