“Después de casi 42 años haciendo el programa, puedo decir sin duda alguna que ya es un clásico de la televisión argentina”, dispara de entrada Johnny Allon, con respecto a su ciclo Presenta... o El Show de... (otro de los nombres con los que ha sido conocido a lo largo de su historia en la pantalla chica) que se emite en la noche de los sábados por la señal de cable Canal 26 y en gran medida ha contribuido para convertirlo en “el rey de la bailanta”, parodiando uno de los grandes hits musicales de Cacho Castaña.
Tras cartón recuerda “que el programa comenzó en el ‘69 en el Canal 2 de La Plata y yo viajaba todas las semanas hasta la ciudad de las diagonales para hacerlo. Al principio salía los viernes a la noche e iba en vivo. Llevaba orquestas de esa época, como Varela Varelita, y como invitados especiales que hacían su rutina humorística iban grandes capos como José Marrone, Don Pelele y Alfredo Barbieri, entre otros. Mi programa fue uno de los primeros del Canal 2 que se inauguró en el ‘66”. Sin embargo, antes de tener su propio espacio, por obra y gracia del desaparecido Oscar Rubén Martín -señala- “hice otro programa, que se llamaba Lluvia de Estrellas, donde cantaba y después ahí empezó mi carrera como conductor”.
Un vendedor de alegría
Luego de aquellos primeros pasos, evoca que “Martín, que era operador de Radio Libertad se fue a trabajar a Canal 9 con Alejandro Romay y me dijo quedate acá en Canal 2 que vas a tener suerte. Me quedé y estuve 23 años. Después pasé a Canal 11. De ahí salté a Cablevisión y finalmente a Canal 26, donde permanezco desde hace 14 años. Siempre respetando mi estilo de entremezclar música y humor”.
Dice que su pasión por la música “me llevó en su momento a hacer el formato que después fue un gran éxito con Música en Libertad, en Canal 9. Yo ya lo hacía en Canal 2. Ponía cantantes que hacían mímica. Se transmitía desde Mar del Plata”. Su otra pasión es la radio y cuenta que “en la actualidad tengo tres emisoras, dos en La Matanza y una en el Tigre. Siempre traté de hacer cosas distintas. Empecé con la cumbia cuando acá estaba prohibida. Hago bailantas desdea hace 30 años. Soy un eterno agradecido, porque hace 55 años que vivo de la música. En un país donde es tan difícil vivir del arte, me desayuno y me acuesto con música. No es fácil ser dueño de boliches bailables, porque si no estás todos los días echándole leña al fuego, el baile termina siendo rutinario. Si yo tuviera que decir quién es Johnny Allon, diría que soy un vendedor de magia y alegría”.