Por NESTOR GUTIERREZ MONACO “Somos ingenuas e inocentes, pero no somos tontas”, coincidieron en señalar Stefi y Victoria Xipolitakis, de 26 y 25 años, respectivamente, que actúan en la obra Sin Codificar, el programa de televisión que fue trasladado al teatro América, de Mar del Plata, y la mayor de las hermanas agregó: “Nosotras en realidad jugamos un personaje, porque nacimos y nos criamos en una casita de cristal. Tuvimos unos padres muy sobreprotectores. Fue una sobreprotección muy linda la que vivimos en nuestra infancia y adolescencia. Nuestros padres nos hicieron vivir como un cuento de hadas, en el cual nosotras éramos las princesitas. Hasta que cuando cumplimos la mayoría de edad decidimos salir a enfrentar la vida tal cual es y nos encontramos con que la gente no es como nosotras creíamos que era”. En tanto, la menor expresó: “No conocemos lo que es la maldad ni la mala leche. Al no conocer ese costado malo de las personas, nosotras no lo podemos expresar. Nosotras somos tal como nos ven por televisión o en el teatro. Pero no somos ningunas improvisadas, porque estudiamos teatro con María Rosa Fugazot y Germán Kraus y queremos seguir aprendiendo. No somos dos chicas barrilete, que si las exprimís no les sacás nada. Nosotras somos estudiosas y trabajadoras. Nos gusta mucho lo que hacemos y nos esforzamos por aprender y enriquecernos día a día”. Propuestas indecentes Actualmente las “mellizas” griegas (“la gente cree que somos mellizas, pero no. En realidad hicimos de mellizas cuando debutamos en televisión en un programa de Canal 9, que se llamaba Palermo Hollywood, y donde trabajamos con José María Listorti”, aclara Stefi) son la cara visible de la campaña publicitaria de una compañía de telefonía celular que habla de “claromecó... pa”, que en opinión de Victoria “es el aviso más importante que hemos hecho en nuestras vidas. Estamos muy contentas y demuestra que poquito a poco vamos creciendo. Ahora nos gustaría que este año fuéramos seleccionadas para participar de la nueva edición del Bailando 2011”. Dicen que no tienen novios “porque estamos muy abocadas al trabajo y en este momento queremos priorizar nuestra carrera artística antes que enamorarnos”, y admiten que “más de una vez recibimos una propuesta indecente, pero nosotras dijimos que no. Cuando comenzamos en la tele, a nosotras nos caían muy mal ese tipo de propuestas. Pero ahora la verdad que nos reímos y nos resbala lo que nos puedan llegar a decir u ofrecer. Nosotras hemos aprendido primero a reírnos de nosotras mismas para después poder hacer reír a los demás”. Autodefinidas “atolondradas como un nene, decimos las cosas como las sentimos, sin ningún filtro. Somos absolutamente auténticas. Disfrutamos mucho formar parte de Sin Codificar, porque con nuestros compañeros de teatro y televisión hemos armado como una verdadera familia. Hoy vamos a sentarnos a compartir la mesa con Mirtha Legrand en su Almorzando con... y ése es otro reconocimiento a nuestro progreso. Si no tenemos más prensa, es pura exclusivamente porque nunca quisimos pelearnos con nadie. Más de un productor nos ha llamado para decirnos ‘ustedes tendrían que enfrentarse con Fulanita o Menganita’, pero a nosotras no nos interesa ese tipo de promoción. No somos partidarias de los problemas o conflictos”.