La tira Caín & Abel, una de las grandes apuestas de la ficción local en 2010, tendrá un abrupto final el próximo miércoles 15 tras apenas tres meses en la pantalla de Telefé. El anuncio sobre el levantamiento del ciclo que promedió un rating que Ibope estimó en 9.4, generó una controversia entre Telefé y la productora OnTV, que comandan Claudio Villarruel y Bernarda Llorente, ex responsables de programación del canal de las pelotitas. Ayer al mediodía, la oficina de prensa de Telefé emitió un escueto comunicado de prensa en el que anunció la salida de Caín & Abel tras una decisión “consensuada” entre la emisora y la productora, algo que fue desestimado desde OnTV. “No existió ningún acuerdo entre OnTV y Telefé, ya que las partes habían acordado mantener la telenovela al aire, al menos, hasta el 31 de enero de 2011”, consta en un comunicado que envió la productora a los medios de comunicación. Desde la firma que también generó Secretos de Amor para Telefé y que actualmente pone en la televisora pública el ciclo Contra las Cuerdas, lamentaron que la apurada salida del ciclo protagonizado por Joaquín Furriel, Fabián Vena, Vanesa González y Julieta Cardinali “sea para poner Gran Hermano”. Dolidos por la determinación generada desde Telefé, algunas voces en OnTV tampoco descartaron iniciar acciones judiciales para defender a su programa. Por lo que se deduciría que la relación estaría ya quebrada. El contrato Poco después del comunicado de OnTV, fuentes del canal indicaron a que “el 29 de noviembre Telefé le envió un escrito a OnTV indicándole que como Caín & Abel no había cubierto las expectativas en términos de rating, se decidía la finalización del programa para el 15 de diciembre”. “La cláusula sobre expectativa de rating -abundaron- es algo que se acuerda por contrato en todos los casos, con todos los programas y con todas las productoras para que el canal tenga la potestad de modificar horarios o discontinuar un ciclo”. En el caso de Caín & Abel resulta evidente que no llegó siquiera a hacerle sombra al ShowMatch que Marcelo Tinelli comanda por El Trece y esos guarismos motivaron la movida de piezas de Telefé. En esa jugada del canal que colocará en sus noches la séptima edición del reality Gran Hermano, parece asomar la decisión de intentar torcer el rumbo de un 2010 en el que el rating se mudó a El Trece. Telefé vuelve a sacar de la galera el formato que tantas alegrías le dio al canal, sobre todo en el año 2007 cuyo rating de la gala final trepó a los 53 puntos de pico. El ciclo debutará desde el domingo a las 21.30 para ocupar el vacío dejado por Susana Giménez, así tal vez pueda hacer frente al extendido impacto instaurado por Tinelli. Golpe a la ficción Ya sea por los concursos con famosos que dispara el empresario y animador oriundo de Bolívar o por las intimidades de los jóvenes que habitarán la casa de Gran Hermano, lo cierto es que con la salida de Caín & Abel, la TV seguirá extrañando la ficción. En ese sentido y aún reconociendo la flaca cosecha numérica de Caín & Abel, es necesario destacar el valor de una apuesta que permitió recuperar el placer por apreciar actuaciones como las que regalaron Virginia Lago, Luis Brandoni, Mercedes Oviedo, Luis Machín, Federico D’Elía y Mara Bestelli, entre otros. La trama escrita por Guillermo Salmerón y Rodolfo Cella y dirigida por Miguel Colom exhibió, además, una imagen de una calidad infrecuente para un envío diario, pero todo ese esfuerzo solamente consiguió sobrevivir tres meses en la selva televisiva.