Antiguamente, con mucho pudor, una famosa comediante en los años ‘80, reconocía en voz muy baja que un ilustre primer actor la golpeaba. El reclamo era un secreto a voces pero, nadie, muy a diferencia de estas épocas, se animaba a exponerlo a viva voz. Varias figuras hablaban de maltrato, pero con un perfil más bajo del que hoy se refiere. Con resonancia mayúscula, el caso emblemático que llevó a la muerte a Alicia Muñiz en manos de Carlos Monzón, sin dudas, marcó precedente. Años después, otra tragedia vinculada en su momento con la violencia de género, sacudió al espectáculo. La bella Graciela Cymer, pareja del actor Marco Stell, murió en circunstancias dudosas, cuando cayó de la terraza de la casa de sus padres del barrio de Wilde, que compartía con el galán de Canal 9. Pese al testimonio de los progenitores que comprometía al actor, nunca se probaron los cargos contra Stell.