La jornada sobre "El Defensor del Pueblo y los Derechos Humanos” se llevó a cabo en la localidad de Escobar.
La I Jornada sobre “El Defensor del Pueblo y los Derechos Humanos” se desarrolló en el marco del II Plenario de la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (ADPRA).
El panel estuvo compuesto por la subsecretaria de Promoción de DDHH de la Nación Marita Perceval, el secretario del Instituto de Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP Federico Di Bernardi, el presidente del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata Carlos Rozanski y el defensor del pueblo de la provincia de Buenos Aires Carlos Bonicatto.
"La articulación institucional entre Defensor del Pueblo y Secretaría DD.HH. no sólo es vital para el fortalecimiento de la democracia, sino que es esencial para sostener el nuevo paradigma socio-político que se construye desde el 25 de mayo de 2003", dijo Carlotto.
Luego, el titular del organismo de Derechos Humanos provincial profundizó el concepto inicial: "La experiencia histórica reciente en Sudamérica demuestra que las transformaciones parten desde gobiernos centrales fuertes que deciden, desde el Estado, interceder en favor de los sectores más vulnerables a través de la distribución y la ampliación de ciudadanía".
"La última dictadura cívico-militar-continuó Carlotto- instauró un plan económico que encontró continuidad casi sin matices en los gobiernos democráticos hasta 2003: eso provocó la desintegración del Estado como actor central para establecer el rumbo político-económico. También como consecuencia de la destrucción del Estado, se quebraron los sistemas de representación y de participación ciudadana".
"En ese contexto, desde las corporaciones se creó la ilusión de que sólo en el sector privado los ciudadanos encontrarían resguardo y cuidado de su derechos", afirmó Carlotto y agregó: "Está claro que las transformaciones se producen desde el Estado y gobiernos centrales fuertes hacia los pueblos; no desde los privados hacia el pueblo".
"En ese sentido, el Defensor del Pueblo es un actor vital en el control de los abusos contra los ciudadanos. Lo mismo que la secretaria de derechos humanos: por eso es vital la articulación institucional entre los defensores del pueblo y los DDHH", finalizó.
Por su parte, Perceval defendió el rol del Defensor del Pueblo al describirlo "como un organismo que no es a-político ni independiente en tanto eso sea entendido como aislamiento; es independiente porque debe contar con las condiciones económicas para su funcionamiento".
Di Bernardi, en tanto, ofreció una conclusión: "Todos los organismos del Estado son organismos de derechos humanos" y explicó que el fundamento ético que sostiene al Defensor del Pueblo: dar voz a los sectores postergados".
Rozanski abordó la temática terrorismo de Estado y las consecuencias para los DDHH hoy. En ese sentido, explicó que el "genocidio fue la consecuencia de un proyecto económico que debía instaurarse de cualquier manera".
El presidente del TOF 1 de La Plata describió las tres consecuencias sociales que, a su entender, dejó el terrorismo de Estado: la pérdida de sensibilidad, la anomia y la pérdida de empatía.
Rozanski afirmó que el cambio de paradigma de esta época esta marcado por una certeza: "con la Verdad sola no alcanza", y en ese sentido sostuvo que hay tres instancias complementarias: la Justicia, la Reparación y la Memoria.
Finalmente, Bonicatto destacó el compromiso de Carlotto con los DDHH y con las demandas populares, y subrayó el compromiso de Abuelas de Plaza de Mayo en "un día tan especial por la sentencia de ayer", en la que el TOF Nº6 de Capital condenó al dictador Videla por encontrarlo penalmente responsable de un plan sistemático para la apropiación de menores.
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