Gabriel Taraburelli, el entrenador de Sebastián Crismanich, graficó de esa manera lo que significa este histórico oro olímpico para el taekwondo argentino
"Es interplanetario, pusimos la bandera en la luna, increíble pero real...". Esas fueron las primeras palabras de Gabriel Taraburelli, entrenador de Sebastián Crismanich, el taekwondista que hoy se metió en la historia grande del deporte argentino al conseguir el oro en la especialidad de 80 kilos.
"Nos teníamos mucha confianza, trabajamos mucho para esto. Lo hicimos, lo hicimos, lo hicimos...", insistió el coach, quien le regaló el mejor elogio a su pupilo: "Sebastián tiene un corazón de león".
Taraburelli aseguró que en ningún momento pensó que los jueces podían atender el reclamo del español Nicolás García Hemme, el rival. Y remarcó que el argentino sólo terminó con un golpe en la rodilla, aunque nada de gravedad.
El entrenador le dedicó el triunfo "a todos los que hicieron posible esto". "A mi familia, a mi mujer, a mis viejos, a todos lo que confiaron en este equipo. A todo el mundo", concluyó.