ESTA CUARTO TRAS UN EMPATE EN LOS ULTIMOS DOS PARTIDOS
Otra vez con la sensación de las manos vacías. Así quedó el cuerpo técnico y plantel de Argentino de Quilmes, tras el empate con sabor a derrota frente a Atlas en la barranca, que no le permitió recuperarse del traspié en Rosario. De todas maneras, se viene un partido clave, como para canalizar esa bronca y transformarla en algo positivo, pues visitará al líder Centro Español, con la consigna de achicar esas cuatro unidades de distancia que lo separan de la punta del campeonato. Del 0 a 0 del sábado pasado quedan algunas cosas para analizar. Del lado del haber, la actitud protagónica del equipo ante un rival que se conformó con no desordenarse, bloquear y llevarse el puntito. Y en la columna del debe, cierta carencia en la generación de juego de tres cuartos de cancha en adelante y, fundamentalmente, la falta de definición, ya que ni siquiera la pudo meter de penal. Sin dudas, la ejecución de la pena máxima en los pies del goleador Diego Leguiza, que esta vez no pudo vulnerar al arquero visitante (erigido en la figura de la cancha por esa y otras intervenciones), fue la situación más clara para marcar el desnivel. También hubo otras, siempre a partir del manejo criterioso de la pelota en el medio, mediante Ramón Borda, Damián Bevcar y Cristian Tello, pero el marcador no se rompió. Es entendible el fastidio del hincha, también el de los propios protagonistas. Aún con sus falencias, el Mate acumuló los méritos necesarios como para ganar el partido y no seguir perdiendo terreno en la lucha por conquistar el ascenso directo. Se sabe que cualquier resultado negativo (un empate como local, casi siempre lo es) genera cuestionamientos, que pueden referenciarse en posicionamientos tácticos o la selección de tal o cual jugador para determinado puesto, pero no se le puede reprochar a este equipo que no vaya al frente. Las últimas dos presentaciones sin triunfos relegaron a Argentino del primer al cuarto puesto en la tabla del campeonato de la Primera D. No obstante, no aparece como una circunstancia que encienda la alarma, pese a que como toda racha en contra habrá que cortarla lo antes posible. En ambos partidos, el elenco quilmeño mereció mejor suerte y eso representa un aliciente. También lo es tener que enfrentar en la próxima fecha al puntero Centro Español para ver sí se puede acortar la diferencia y dependiendo de lo que hagan Fénix y San Martín de Burzaco, que se metieron en la disputa por la vanguardia. Se viene el fin de año, antes del receso el objetivo es “quedar primeros sí se puede o lo más arriba posible”, reconocen en la intimidad del grupo. Además, el entrenador y los dirigentes ya analizan las probables dos incorporaciones a sumar para la segunda parte de la temporada, como así también quienes no continuarán, ya sea por decisión propio o porqué no serán tenidos en cuenta.