El responsable es un sacerdote de la diócesis que murió de SIDA en 2005. La madre de la víctima le contó a El Quilmeño que ya no cree más en la Iglesia, porque le brindaron protección al pederasta católico.
En un fallo inédito en el país, la Justicia condenó en primera instancia al Obispado de Quilmes a pagar una indemnización de 155.600 pesos más intereses a un joven de Berazategui, que fue víctima de un abuso sexual perpetrado por un cura pedófilo de la diócesis, que ya falleció de HIV en 2005.
La sanción trascendió en las últimas horas y se debe a un delito que ocurrió hace más de diez años, cuando el sacerdote Rubén Horacio Pardo intentó violar en ese entonces a un menor de 15 años, que -afortunadamente- logró escapar de sus garras.
En diálogo con este medio, Beatriz Varela, madre de la víctima, expresó sus sensaciones por el reciente fallo que favorece a su hijo: "Creo que lo mejor hubiese sido que Pardo fuera preso como cualquier persona que delinque, y no que quede libre sólo por ser cura. No hay una justicia completa, ningún monto va a borrar el horror que padeció mi hijo", remarcó la mujer.
Beatriz, según contó, ya no cree más en la Iglesia como institución, pero mantiene su fe en Dios. "Le agradezco al Señor por haberme quitado la venda de los ojos. Mi familia y yo siempre fuimos muy creyentes y practicantes, pero ahora la Iglesia no merece mi confianza y me escandaliza, porque protege y esconde a quien delinque", dijo.
Según expresó la mujer, el obispo de Quilmes a cargo en ese momento, Luis Stockler, sólo le dio una "amonestación canónica" a Pardo, por lo que fue trasladado a otra diócesis donde fue albergado hasta su muerte. "Stockler no lo entregó a la Justicia como debe ser, sólo lo amonestó cuando el acusado admitió que el hecho había existido", agregó Varela.
Hernán Señaris es el juez de Quilmes que condenó al Obispado de Quilmes a pagar al joven víctima del abuso sexual una indemnización por daño moral de 120 mil pesos y el tratamiento psicoterapéutico de 7800, mientras que a Beatriz Varela le otorgó un resarcimiento por 20 mil pesos por el impacto que sufrió, más 7.800 para su tratamiento psicoterapéutico.
El importe total que debería pagar el Obispado de Quilmes, si la sentencia queda firme ya que fue apelada por los abogados de la diócesis, será de más de 155 mil pesos más los intereses por los 10 años.
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