Todo lo que se podía dar en contra de las aspiraciones de Quilmes, se dio. Las victorias de Temperley y Huracán lo pusieron contra la pared y ahora con un empate se condena a la segunda división. Hoy, desde las 17.15, El Cervecero se jugará más que nunca su última esperanza en el Nuevo Monumental santafesino ante un ya descendido Atlético Rafaela.
La situación del Decano es muy delicada y ya no se trata de lo que pueda hacer por sí mismo. Ganar es festejar hasta tanto juegue los que están arriba, que son tres y que están en una situación similar, aunque un poco mejor, claro.
La situación en los promedio ayer puso su punto más crítico en contra de los intereses del Decano, que sólo sumando de a tres puntos podrá escapar de un descenso que ya se ha cobrado a Sarmiento y a su rival de hoy. Con semestre para el olvido- sumó 4 puntos de 39 y metió 4 goles en 4 meses-, hoy podría definir su suerte.
El central no la ve fácil
La lógica marca que si Quilmes no pudo ni ganar ni mejorar, es muy difícil que vaya a pasar en las últimas fechas, donde el apuro y la presión juegan un torneo aparte. Al respecto, el central del Cervecero Cristian Trombetta confió: “Rafaela ha realizado muy buenos partidos. No creo que se dé un empate. Suena difícil que tengamos que ganar porque no tuvimos un buen semestre”.
El defensor viene de una lesión, pero en la semana ya mostró signos de recuperación y es muy probable que forme parte del once inicial. “Me sentí fuerte en estos días. Estas dos semanas nos sirvieron muchísimo”, manifestó. Además, aseguró: “Tendremos que sacar el carácter necesario para poder conseguir los tres puntos”.