Las personas que lo padecen pueden llegar a sentirse inseguras para seguir una vida normal ante los síntomas que pueden llegar a tener. Controlar la dieta, es decir los alimentos que se consumen, es una gran ayuda para evitar brotes, malestar y dolor y para conseguir que la persona pueda realizar las tareas diarias de una manera más tranquila. El cerebro y el intestino están muy relacionados en este síndrome. Cuando se pasa miedo, enfados, disgustos, ansiedad, se segrega bilis. Esta tiene la función de digerir las grasas en el intestino pero es muy laxante. Por lo tanto, si una situación personal provoca que se libere bilis en el intestino, cuando no se está realizando la digestión, es muy probable que desemboque en una diarrea.
El perfil de las personas que sufren colon irritable ha cambiado. Inicialmente se veía en mujeres de mediana edad, responsables, muy trabajadoras, con un nivel elevado de autoexigencia y un carácter controlador. Hoy también afecta a personas jóvenes y hasta niños.
Una dieta clave
La dieta con el síndrome del intestino irritable debe estar personalizada a cada caso. Como pautas genéticas se puede mencionar:
-Moderar el consumo de fibra insoluble con procedencia de alimentos integrales, para no contribuir más a los desequilibrios en el tránsito intestinal.
-Potenciar el consumo de fibra soluble, en forma de gomas, pectinas y mucilagos, en la dieta. Se puede hacer con la ayuda de los alimentos como dulce de membrillo o manzana; también se recomienda tomar diariamente suplementos alimentarios de este tipo de fibras.
-Evitar los alimentos ricos en grasas, las frutas cítricas y las espinacas para menguar y neutralizar el efecto laxante producido por las sales biliares en el colon.
-Disminuir el consumo de fructuosa, o sea de azúcar. Elegir las frutas más pobres en azúcar y más ricas en proteínas, como la manzana con piel. No es conveniente tomar zumos de fruta ni néctares.
-Beber dos litros de agua al día. Es muy importante garantizar la hidratación cuando hay diarrea. Se recomienda beber agua o infusiones suaves como el tilo que no tienen efectos laxante. Además, un aporte suficiente de líquido también ayuda a combatir el estreñimiento.
-Aun cumpliendo todas las pautas mencionadas no se debe olvidar que es necesario controlar el estrés. Una ayuda natural para combatir y controlar el estrés es tomar pasiflora o valeriana.
-El colon irritable, al igual que otras enfermedades intestinales, presenta muchas intolerancias personales. No se deben confundir estas intolerancias provocadas por la enfermedad con las alergias alimentarias.
-Los alimentos más frecuentemente provocan intolerancia y que, por lo tanto, se recomienda evitar desde un principio los cítricos, la cebolla, el chocolate, los huevos, el gluten y la cafeína. i