La actividad física diaria es fundamental para el crecimiento y desarrollo de los chicos. Es importante evitar el sedentarismo y no pasar más de dos horas diarias sentados frente a las pantallas: TV, computadora, consolas de video juegos.
Utilizar aceites vegetales.
Consumir diariamente frutas y verduras.
Consumir carne magra, con menor contenido de grasa.
Consumir pescado.
Aumentar la ingesta de alimentos integrales.
Reducir el consumo de azúcares refinados.
Iniciar en el hábito de un desayuno completo
Disminuir el consumo de sal.
Consumir comida variada, alimentos de todos los grupos.
Tomar agua en las comidas.
Realizar cuatro comidas diarias y no más de dos colaciones.
Evitar el picoteo.
Estimular la actividad física.
Disminuir el consumo de gaseosas y snack.
Vigilar los excesos para no caer en sobrepeso o en la obesidad.
Agua: Es también un nutriente importante, si bien está presente en la mayoría de los alimentos es necesario el consumo diario de agua como bebida.
El abuso de la comida rápida nunca es aconsejable, pues contribuye a la formación de malos hábitos alimentarios y a la obesidad infantil.