La clave: la prevenciónPero como siempre, lo importante es ocuparse del tema antes de que ocurra. Y para ello es fundamental
detectarla antes de que se produzcan síntomas. En este sentido, hay que decir que en los estadios iniciales, en más de la mitad de los casos no evidencian indicios, por eso es necesario realizarse chequeos a partir de los 40 años, ya que gracias a ellos se pueden ver los genes que llevan implícito el desarrollo de la enfermedad. El
examen rectal digital y el análisis de sangre para antígeno prostático específico son dos estudios que posibilitan diagnosticarlo.
En el caso de que los resultados den positivos, el especialista determinará qué tratamiento realizar, dependiendo de si la enfermedad
está en estadio localizado o si ya se encuentra en un estado más avanzado. De acuerdo a la agresividad del tumor, puede usarse la radioterapia y la cirugía para extraer la próstata o, si ya está más avanzado, se pueden usar nuevas formas de manipulación hormonal, quimioterapia y radioinmunoconjugados.
"Los tratamientos más efectivos se dan en los cánceres localizados de próstata donde actualmente se puede usar cirugía radical ( convencional, laparoscópica o robótica) o también radioterapia ( tridimensional conformada, intensidad modulada o braquiterapia). Ambos procedimientos
tienen altas tasas de efectividad aunque solo la cirugía radical, en sus diferentes formas , tiene una potencialidad curativa en esta fase de la enfermedad", aseveró el Dr. Carlos García, Jefe de Urología del Hospital Posadas.
Vale decir que la cirugía no es para todos los casos, ya que se reserva solamente para los cánceres localizados. En algunos, puede ocasionar impotencia definitiva, pero dicho problema podría solucionarse al colocar
una prótesis peneana con la cual el paciente logre recuperar su performance sexual.
"El paciente operado
no eyacula porque no tiene próstata, que es la glándula que provee el 90 % del líquido al semen, pero puede alcanzar el climax (orgasmo seco). Además, puede tomar sildenafil siempre y cuando no haya contraindicaciones cardiovasculares", advierte el Dr. Mariano Mandachain, oncólogo clínico del Instituto Alexander Fleming de Bs. As.
"En caso de no poder curar la enfermedad, la disponibilidad de diversos tipos de tratamientos nos permite 'Cronificar' la enfermedad en un grupo importante de personas durante años, décadas y más aún. En muchos pacientes
se logra que el cáncer y el paciente convivan armoniosamente y que el cáncer no sea la causa de muerte como ocurre en otras enfermedades crónicas tales como la hipertensión arterial o la diabetes", señaló el Dr. Enrique Díaz Cantón, Jefe de oncología de Fundaleu.
Por eso, si tenés más de 40 años, y sospechas que lo podés padecer,
lo más importante es acudir a un médico especialista. Será él quien decida qué estudios realizarte y, en su defecto, el tratamiento a seguir.