se alimenta de forma poco saludable por su alto contenido de azúcar, grasas y sodio, reveló un estudio.

Cuatro de cada diez niños menores de tres años se alimenta de forma poco saludable por su alto contenido de azúcar, grasas y sodio, reveló un estudio que analizó el patrón de alimentación de casi 500 chicos que residen en las principales ciudades de la Argentina.

El trabajo, denominado “Estudio de Alimentación en la Infancia Temprana”, fue realizado recientemente por el Centro de Estudios Sobre Nutrición Infantil (Cesni) e incluyó a 498 niños menores de tres años de la ciudad y el Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mendoza, que debieron completar un registro de consumo de alimentos y bebidas durante siete días.

Según explica el documento, “la exposición a los alimentos en la primera infancia (0 a 3 años) cumple un papel trascendente en la conformación de hábitos para toda la vida, ya que en esa etapa se forman circuitos cerebrales de gratificación y recompensa que consolidan conductas alimenticias a futuro”.

Sin embargo, el relevamiento demostró que entre los seis meses y el año el 24 por ciento de los niños presentaba un patrón alimentario “en el que regularmente incorporaba opciones poco saludables, valor que aumentaba al 42 por ciento entre los niños de uno a dos años y a un 45 por ciento entre los de dos y tres años”, detallaron.

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Así, la investigación concluyó que si se toma en conjunto a todos los niños de entre seis meses y tres años, cuatro de cada diez presentan un comportamiento alimentario poco saludable.

“Entre esos actos de ingesta poco saludables, un tercio correspondió a panificados y galletitas ricos en azúcares y grasas (35%), una quinta parte a jugos y gaseosas (18%) y a pizza, empanadas y sandwiches (10%), mientras que el restante 37% estuvo compuesto por otros tipos de alimentos de pobre calidad nutricional”, precisaron.

Además, el estudio mostró que casi la mitad de los niños de entre seis y 11 meses (46%) consume leche de vaca, un alimento que por su composición de proteínas y minerales “no es recomendable para ese período de la vida”.

En tanto, una cuarta parte (25%) de los niños menores de tres meses “ya había incorporado de manera precoz alimentos, bebidas y/o infusiones, valor que aumentaba a uno de cada tres niños antes de cumplir los seis meses”, señalaron.

“Durante los primeros seis meses se recomienda que los niños sólo reciban leche materna, sin embargo en nuestro país existe una tendencia a la incorporación precoz de alimentos y bebidas”, sostuvo María Elisa Zapata, nutricionista del Cesni y una de las investigadoras que realizó el estudio.

A partir del año, los niños deben incorporarse a la mesa familiar adquiriendo los hábitos y cultura de su entorno, pero sin por ello perder el rol tutor que deben tener los adultos en esos aprendizajes tempranos