Dos sismos de 5,7 y 5,6 grados de magnitud en una escala hasta 10 sacudieron ayer California, oeste de Estados Unidos. Tuvieron lugar a 204 y 58 kilómetros de la costa, respectivamente, informó el servicio sísmico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).
Los movimientos hacen pensar en la falla de San Andrés, al este de Los Angeles, y cuya preocupación es conocida como Big One por el Servicio de Geofísica de Estados Unidos, en alerta tras los terremotos de México.
Existe al menos un 63% de probabilidad que en la Bahía de San Francisco de EE.UU. ocurra un sismo igual o mayor de 6,7 grados antes del año 2023, según al equipo de Sismología de la Universidad de California en Berkeley.