El Puente Transbordador Nicolás Avellaneda, estructura que conecta sobre el Riachuelo los barrios de Dock Sud e Isla Maciel con La Boca, está en la última etapa de restauración tras 6 décadas de desuso y será reinaugurado el mes que viene, aunque no hay fecha confirmada. Su regreso a la actividad había sido anunciado para su centenario, en 2014, pero se demoró más de lo pensado.
El Transbordador, una mole de hierro que desde hace 103 años domina el paisaje de la zona, sobrevivió a varios intentos de desmantelamiento a lo largo de su historia, es uno de los 8 que sobreviven en su tipo en el mundo y el único fuera de Europa.
En sus buenos tiempos, eran 30 personas que podían cruzar al mismo tiempo. La dinámica será idéntica una vez que se reinaugure el cruce que para muchos vecinos despierta nostalgias diariamente.
Asimismo, una vez que vuelva a estar en funcionamiento, varias organizaciones impulsarán la candidatura conjunta de los esos 8 puentes como Patrimonio Histórico de la Humanidad, mediante la Unesco.
Las autoridades aún no definieron cuál será el uso completo, aunque los fines turísticos y educativos, son los más apuntados.
Hasta el momento, la obra de recuperación del puente que en 1999 fue declarado Monumento y Lugar Histórico Nacional, tuvo un costo de 160 millones de pesos, según el Ministerio de Transporte, que controla a través de Vialidad Nacional la ejecución que lleva adelante una empresa privada.
Los responsables de la obra a nivel de Vialidad Nacional, están adelantando la última etapa de reestructuración que terminaría a fines de septiembre o principios de octubre, porque sólo esperaban lámparas led de funcionamiento independiente de luces que no se fabrican en nuestro país.
Las tareas de restauración respetaron el diseño y los materiales originales. El trabajo incluyó, en primer lugar, el traslado del gasoducto de alta presión que atraviesa el Riachuelo a través de la estructura metálica del puente y que abastece a la Isla Maciel. Después se restauró la sala de máquinas, la cabina, la maquinaria de la barquilla, se pintó la estructura, al igual que la plataforma de traslado y se colocaron balizas.
La única innovación que tendrá el transbordador inaugurado el 31 de mayo de 1914, además de modernos motores, será un sistema de luces similar al de la Torre Eiffel de París, que, de acuerdo con los profesionales “permitirá cambiar el color de acuerdo a las necesidades y el puente podrá adoptar, por ejemplo, los colores de la bandera de algún país o de un evento particular”.
De los 20 puentes transbordadores que se construyeron en el mundo, sólo quedan en pie 8: 3 en el Reino Unido (Newport, Middlesbrough y Warrington); 2 en Alemania (entre Osten y Hemmoor y entre Osterronfeld y Rendsburg); 1 en Francia (Rochefort); otro en España (Vizcaya, entre Portugalete y Guecho) y el de La Boca-Dock Sud.