La misión MMX buscará recolectar al menos 10 gramos de polvo, suelo y roca y traerlos a la Tierra en 2031.
Japón lanzó una nave espacial para explorar Fobos, la mayor de las dos lunas de Marte, recoger muestras de su superficie y transportarlas a la Tierra, una misión, denominada Martian Moon Exploration (MMX), que tiene una duración prevista de cinco años y, si cumple sus objetivos, permitirá recibir material de ese satélite natural en 2031, en una operación inédita.
La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) encabezó el lanzamiento, realizado antes del amanecer desde el centro espacial de Tanegashima, y una hora después, los responsables confirmaron, a través de un comunicado, que la nave se había separado correctamente de la etapa superior del cohete. El proyecto cuenta con el respaldo de cinco agencias espaciales y tiene un presupuesto de 578 millones de dólares.
La nave, de cinco toneladas, tiene previsto llegar a Marte a finales del próximo verano, y una vez allí, se ajustará a la órbita de Fobos y desplegará a Idefix, un pequeño vehículo explorador de cuatro ruedas desarrollado por Francia y Alemania. El rover, de tamaño similar al de un horno microondas, deberá descender sobre la superficie y superar las dificultades que presenta la baja gravedad.
Idefix está diseñado para enderezarse si aterriza boca abajo, aunque sus responsables advierten que podría quedar atrapado en terrenos blandos o entre rocas. Tras desplegar sus paneles solares, recorrerá Fobos durante unos 100 días a una velocidad aproximada de un milímetro por segundo. Su función será identificar zonas seguras para que la nave principal pueda descender y recolectar material.
La recolección está prevista para finales de 2028 o durante 2029. El módulo de aterrizaje, equipado con cuatro patas, permanecerá unas dos horas sobre Fobos y utilizará un sistema de perforación y aspiración para obtener al menos 10 gramos de polvo, suelo y roca. Después despegará y realizará sobrevuelos de Deimos, la otra luna de Marte, antes de abandonar el entorno marciano en 2030 y regresar a la Tierra al año siguiente.
El estudio de Fobos podría ayudar a resolver una de las principales incógnitas sobre el sistema marciano: cómo se formaron sus dos lunas. Una hipótesis plantea que surgieron tras una antigua colisión entre Marte y un cuerpo espacial de gran tamaño; otra sostiene que podrían ser asteroides capturados por la gravedad del planeta. Las muestras también podrían contener restos de material marciano expulsado por impactos.
La misión representa un nuevo desafío para la exploración espacial. Durante las últimas cinco décadas, la NASA consiguió posar nueve naves en Marte y China logró hacerlo en 2021, pero ninguna misión ha traído muestras del planeta rojo ni de sus lunas. Rusia, por su parte, fracasó en sus tres intentos de explorar Fobos, mientras que Japón tampoco logró colocar una nave en órbita marciana durante su única misión anterior al planeta.
Japón no es el único país que busca traer material del sistema marciano. China planea lanzar su propia misión de retorno de muestras de Marte en 2028, con el objetivo de recibirlas también en 2031. Mientras tanto, la NASA continúa evaluando cómo recuperar los más de 30 tubos de muestras que recogió su rover Perseverance, aunque todavía debe resolver el mecanismo para trasladarlos a la Tierra.
El proyecto MMX cuenta con una inversión japonesa de 350 millones de dólares. La NASA aporta 87 millones, la agencia espacial francesa contribuye con unos 68 millones, la alemana con 56 millones y la Agencia Espacial Europea con 17 millones. Los científicos esperan que los resultados permitan comprender mejor la formación de planetas y satélites naturales, además de aportar información útil para futuras misiones de exploración de Marte, incluidas las tripuladas.
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