El suizo Roger Federer se dio otro gran gusto. El Nº 2 del mundo se impuso en la final del Masters 1000 de Shanghai al español Rafael Nadal, en dos sets (6-4 y 6-3) y se quedó con el premio mayor en las narices del Nº 1 del ranking de la ATP.
Para el Expreso fue su sexto trofeo del año, luego de “trabajar” una hora y doce minutos, tiempo en el que mostró su repertorio en buenas dosis.
De este modo, Federer consumó su quinta victoria consecutiva sobre el mejor tenista del planeta y lo derrotó en las tres definiciones que ambos mantuvieron a lo largo de la temporada: las dos anteriores fueron en el Abierto de Australia y Miami.
En el estadio Qi Zhong de la apuntada ciudad china, Roger, de 36 años, acumuló su 27º título en certámenes de la categoría Masters 1000 y el número 94 a lo largo de su prolífica trayectoria.
Además, el suizo descontó en la estadística personal que mantiene con el mallorquín, de 31, y ahora el oriundo de Manacor se impone por 23-15 en el frente a frente.
Federer apeló a la misma estrategia que utilizó ante Nadal en los compromisos anteriores: jugar paradito encima de la línea de fondo e intentar mover a su adversario con golpes angulados para tratar de minar el ritmo frenético que pretendiera imponer el español.
El suizo consiguió 28 tiros ganadores y apenas cometió 11 errores no forzados. Mientras que Nadal concluyó con 12 winners y 20 equivocaciones propias. Federer cerró el primer set en apenas 35 minutos, con un séptimo ace. Y apenas unos minutos después, el campeón obtuvo un quiebre y se puso arriba en el segundo capítulo en el quinto juego, para 3-2.
A partir de esa situación, el suizo dominó con consistencia y se encaminó hacia una victoria segura en Shanghai. “Ha sido un partido muy difícil para mí”, aceptó Nadal. “(Federer) jugó muy rápido y sin errores”, indicó el mallorquín.
La victoria de ayer le permite además a Federer albergar esperanzas de cerrar el año como Nº 1 del mundo, aunque Nadal cuenta aún con 1.960 puntos de ventaja.
Restarán 3.000 unidades en juego en los tres últimos torneos: Basilea (500), París (1000) y la Copa Masters (1500). Pero si Federer mantiene su nivel y su espalda no le ocasiona más problemas puede aspirar a todo.
Nadal planteó dudas sobre su futuro inmediato, a cuento del trajín que lleva en la parte final de la temporada y no hay que descartar que limite su presencia. En la conferencia de prensa posterior al juego, Nadal se negó a hablar sobre una lesión de rodilla, y respondió: “No quiero hablar sobre eso ahora, después de perder una final no es el momento”.