25 de Mayo o 9 de Julio, dos fechas en las que la mazamorra es, más allá
de un dulce representativo de la época colonial, un símbolo. Es por eso
que nunca falta alguna “mazamorrera” en los actos del colegio.
El punto letra es aquel que se obtiene cuando, al levantar la cuchara de
la preparación, podemos escribir con ella ya que el batido está bien
espumoso y firme. Esto es fundamental para lograr la típica textura
esponjosa de los huevos Quimbo.
El secreto de los huevos Quimbo es el batido de las yemas. Hay que
batirlas durante bastante tiempo -las recetas tradicionales indican que
durante media hora hasta que tengan una textura sólida-. Las recetas
modernas hablan de batirlas a punto letra.
Los huevos Quimbo son ideales para aprovechar las yemas que nos sobran
de alguna receta que lleve solamente claras. Son fáciles de hacer y
constituyen un bocado dulce irresistible como broche de oro de alguna
reunión familiar. Se llaman huevos por su forma y por su color típico de
las yemas.
¿Leche qué?
Para que la leche planchada salga bien, es muy importante que la
preparación se cocine en el horno a baño María para impedir que hierva y
que se formen agujeritos en su interior. También es imprescindible que
se enfríe unas 4 horas como mínimo en la heladera antes de servirla.
¡Que nunca falte!
El almíbar de los huevos Quimbo no puede faltar en la preparación. Es
fundamental que al agregarle la cáscara de la naranja, ésta no contenga
la parte blanca de la misma ya que le daría un sabor amargo a la
preparación.