La forma de la rosca tiene dos técnicas. Se puede armar un cilindro para después unir sus extremos, pegándolos y dándoles la forma circular. O armando una masa redonda tipo de pan dulce y haciéndole un hueco en el centro con la mano.

El mejor utensilio de cocina para darle forma a la rosca de Reyes es el molde de savarín. Pero si no tenemos, no hay problema. Se puede utilizar una pizzera y colocar en el centro de la rosca una lata vacía, muy bien enmantecada y enharinada, para evitar que la rosca se cierre.

La crema pastelera es una preparación básica y muy sencilla. Sin embargo, el mayor problema que presenta es que muchas veces sale con grumos. Para evitarlo, es muy importante disolver la fécula de maíz en la leche fría antes de llevarla al fuego.
 
2 a 4 huevos enteros en la superficie es lo que marca la diferencia entre la rosca de Pascua y la de Reyes. La masa de ambas es prácticamente la misma. La diferencia consiste en la decoración. Los huevos en Pascua significan la reencarnación, y la de Reyes suele llevar un regalito en su interior.

¿A qué temperatura?

La temperatura ideal para hornear una rosca es de 180øC. Esto quiere decir, un horno moderado. Si se cocina a fuego más fuerte, la rosca se pondrá muy oscura por fuera muy rápidamente.

Más brillante

Para darle más brillo a la superficie de la rosca se puede pincelar con mermelada de durazno o damascos, previamente diluida, antes de colocarle las frutas y también por encima de ellas. También se puede utilizar un almíbar.

La harina indicada

Para la rosca de Reyes, siempre es mejor utilizar harina 0000 en vez de harina 000. Esto hace que el producto resultante sea más suave y esponjoso. También se puede utilizar la harina que ya viene con levadura y en este caso no es necesario adicionarle levadura extra, ni seca ni fresca.