Cuando nos decidimos llevar viandas a la playa hay que tener en cuenta la refrigeración. La comida siempre tiene que ir en una heladerita con hielo para evitar el desarrollo de bacterias que puedan provocar enfermedades transmitidas por alimentos (ETA).
El atún, el jamón y el queso suelen ser aliados de las viandas playeras como ingredientes de tartas o bocados. Como estos ingredientes contienen de por sí mucha sal, conviene evitar salar el resto de los alimentos que incorporamos en la receta.
La heladera portátil debe limpiarse todos los días, y si es posible, terminar la limpieza con un algodón con alcohol. La comida debe guardarse fría en ella, ya que ésta no tiene la capacidad de enfriarla sino de conservarla fría.
Las tartas son una excelente opción para llevar a la playa. Es importante que no se desarmen. Hacerlas lo más simples posibles y no demasiado gorditas. Lo ideal es prepararlas con un día de anticipación para que el relleno se amalgame bien. Ayudemos al frío
La heladerita conserva el frío de los alimentos pero tiene sus limitaciones. Por eso, para ayudar a que éstos se conserven fríos por más tiempo, se recomienda colocar una bolsita congelada en el interior o una botellita de plástico con agua congelada. ¿Cómo las mejoro?
Otro tip para las croquetas (de pollo, de acelga, etc.): si las queremos más gorditas, aireadas y livianas, utilizar harina leudante en vez de harina común, o una mezcla de ambas (mitad y mitad, por ejemplo). ¡Ojo con las grasas!
Si hacemos croquetas, que son de las viandas más solicitadas, hay que evitar cocinarlas con mucho aceite (en realidad, cocinarlas con la menor cantidad posible) para que, al enfriarse, no queden demasiado grasosas.