Después de varios intentos fallidos, se concreta el homenaje a la estrella del cine y la música argentina. “Siento que me toma la mano y me dice que esta vez sí”, señala la protagonista de Dijeron de Mí
Por HUGO MARTINEZ
Virginia Innocenti estrenó el pasado 22 de julio la obra Dijeron de Mí en el Maipo Kabaret, con singular éxito de público. Es que para la actriz es todo un desafío meterse en la piel y en la historia -fundamentalmente- de la gran Tita Merello.
Innocenti llega a este estreno luego de varios intentos fallidos; desde 2004 que la tentaron en formato de comedia musical, pero ninguno de ellos llegó a concretarse. “Creo que Tita no quería que se hicieran, pero ahora siento que me toma la mano y me dice que sí, que esta vez es lo que ella quiere y cómo quiere ser recordada” planteó Virginia, como quien es capaz de ver mas allá de lo que significa un proyecto artístico.
La recreación de Tita Merello como personaje que toma la voz y el talento de Virginia Innocenti es uno de las propuestas teatrales y musicales de envergadura dentro de la oferta teatral de Buenos Aires. Y con los cuidados que el proyecto requiere. “Por ese talento tan particular que ella tenía y que dejó como legado a todos nosotros y por el gran respeto que le tenemos los que hacemos esta obra, ese mismo respeto lo transmitimos en el escenario”, aclaró Innocenti.
“Ella -Tita- fue una gran inspiradora, una de las grandes actrices y con una versatilidad inigualable”, amplió Virginia respecto de Laura Ana Merello, a quien elogió por “sus registros amplios en melodrama, picardía y muy inteligente”.
Virginia Innocenti sube al escenario del Maipo para proponer un recorrido en imágenes -sin un orden cronológico- de la vida de Tita Merello, para cantar 17 tangos, acompañada al piano por Diego Vila. Esos tangos que la actriz de Tango -la primera película sonora argentina y en la que Tita participó-, son aprovechados para contar parte de su historia.
Es como si Merello se hubiera convertido en la apuntadora de Innocenti y le contara “cómo habrían sido los últimos minutos de vida. Esos instantes en que pasan en imágenes la vida que ella ha llevado y las cosas que le sucedieron. Tita es una gran partitura teatral, por eso los 17 tangos que interpreto no son cantados completos, sino sólo aquello que el personaje (Tita) me permite contar”, explicó.
Una fantasía, un espectáculo
Dijeron de Mí es una fantasía que juega a ser verdad y que transita por los mismos caminos en que Tita dejó su vida. Esa vida signada por la pobreza y el analfabetismo a la que ella desde niña le opone y las enfrenta con su pasión, y esa dosis de trasgresión que nunca la abandonó. Así era ella y así es la búsqueda que inicia Innocenti desde el escenario del Maipo.
“Tita fue un gran desafío, un estímulo para mí, pero fue también una gran inspiradora por la materia de la que fue hecha. Además, me conmueve ella. La peluca que uso en la obra me la dio Oscar Colombo: es una de las que ella usó. Eso también me conmovió muchísimo”.
“Están todos los momentos de la vida de Tita, y están muy metafóricamente relatadas su vida y su obra. Lo que nosotros hicimos con Luciano Suardi -el director- fue un ejercicio de teatro musical o una gran partitura teatral, eso precisamente fue Tita”, comparó.
“Pudimos captar y recrear este tejido del que ella estaba hecha -contó con entusiasmo Virginia-. Esta trama fantasea con los últimos minutos de su vida es un espectáculo conmovedor e intenso como era ella Y a través de este gran personaje que se construyó de la nada y es muy rico en matices”.
Imágenes del final
La actriz contó que al comienzo del espectáculo “aparece una mujer en el escenario que nos sitúa en el 24 de diciembre de 2002, que es cuando ella murió, e invita a recorrer el sueño de esa persona de manera no cronológica. Contamos como transitó su carrera, sus momentos de más brillo, de su gran dolor por la pérdida de su gran amor”.
Respecto de este tema, Innocenti aclaró que “quisimos ser muy elegantes con Tita Merello, queremos rescatar su legado artístico por encima de lo que pudo ser un chusmerío”.
Virginia retoma el punto anterior y detalla que “son como estampas, imágenes sucedáneas como cuando uno está al borde del final. Ella era muy cambiante, el espectáculo también lo es. Investigué a Tita y me resultó apasionante. Ella aceptó la soledad, y esa misma soledad fue la que la acompañó desde muy pequeña”.
El libro de la obra pertenece a Virginia Innocenti; el diseño de escenografía y ambientación es de Oria Puppo; la iluminación de Omar Possematto; mientras que el vestuario estuvo a cargo de Pablo Battaglia y Mónica Mendoza. Los peinados y pelucas fueron aportados por Oscar Colombo; el maquillaje es de Francisco Ingratta y la coreografía de Cecilia Elías.
Mauro Simone se hizo cargo de la producción ejecutiva y asistencia de Dirección, con la producción artística de Lino Patalano. Los arreglos, ejecución y dirección musical los hizo Diego Vila; y la dirección general es de Luciano Suardi.
Las funciones son de jueves a sábados a las 21 y los domingos a las 20 en el Maipo Kabaret, Esmeralda 443, 2º piso.