Señor director:
Y seguimos preguntándonos, ¿para qué hacer algo por los demás? A nadie le importa nada, que no sea lo propio y le reditúe dinero. Hay personas que sus acciones, en la Bolsa de Valores Morales, tienen una cotización muy alta, pero es una cotización virtual. Y entonces recurrimos a la frase: ‘Cuanto más conozco a la gente, más quiero a mi perro’. Estamos viviendo en una sociedad, en que de solidaridad, no tiene nada. Es la decadencia de todo, y los valores morales, cotizan en negativo, nadie compra buzones. ¿Para qué? se dicen los policías, si total un juez libera a un delincuente, porque otros hicieron las cosas mal, y todo sigue igual. Y me digo, ¿para qué seguir escribiendo si a nadie le importa nada? Solamente le he restado horas a mis seres queridos. Triste llegar a deducir que uno es un iluso tal cual el protagonista de “Luna de Avellaneda”. La realidad es simple, ‘Tanto tienes tanto vales, y si no tienes... ni siquiera eres’.
Ignacio J. Díaz
DNI 13.542.777