La ciudad amaneció con un aspecto desolador. Las calles del centro inundadas, lo mismo que distintos estacionamientos de los balnearios de Punta Mogotes, convertidos en verdades lagunas. Y es que desde las 23 y hasta las 5 de la madrugada, un fuerte temporal de viento y lluvia azotó Mar del Plata y en pocos minutos decenas de calles quedaron anegadas. Fueron 138 milímetros de agua los que cayeron sobre Mar del Plata, en el marco de una lluvia torrencial que, en un momento, pareció interminable. Por ese motivo se dispuso un operativo especial de socorro y asistencia.
Según se informó, 'sólo debieron ser evacuadas cinco personas de la zona puerto'. Martín Aiello, secretario de Desarrollo Social, contó que esa familia pasó la noche en la Casa del Deportista, en Punta Mogotes, y que ya se trabaja en la mejora de su entorno para que 'puedan regresar'.
Aunque no los contemplan como evacuados, el funcionario también contó que 'siete turistas, que recién llegaban a la ciudad, tuvieron que ser alojados en el mismo lugar'. Y explicó: 'No tenían dónde dormir y les dimos un espacio. Después fueron a su hotel', apuntó Aiello.
Durante la madrugada, Defensa Civil montó -con Desarrollo Social, Obras Sanitarias, Enosur y Emvial- un dispositivo de contención y auxilio que trabajó en distintos puntos del Partido de General Pueyrredón.
Dada la intensidad de la lluvia, las autoridades municipales recordaron que la Casa del Deportista oficiaba de Centro de Evacuados y que en caso de que la situación se viera desbordada, también se pondría a disposición la Pista de Atletismo.
Algunas de las zonas más afectadas por el temporal fueron el Puerto, Termas Huinco, Los Pinares, San Carlos, Florencio Sánchez, El Progreso, Autódromo, Chauvín, centro y macrocentro de Mar del Plata. Inclusive, en 12 de Octubre y la costa, la corriente de agua superó el metro de altura y arrastró a algunos autos que se encontraban estacionados. En tanto, en Elcano y Santa Cecilia, los vecinos decidieron cortar la calle para evitar que la circulación de vehículos formara olas y se inundaran las viviendas.
Sin embargo, cuando el día se empezó a armar, la temperatura trepó, el sol brilló y la gente volvió a disfrutar de un día de playa. Alrededor de las 15, el termómetro superó los 30 grados, con lo que las actividades sobre la arena y dentro del mar, se mantuvieron intactas y a pleno.i
comentar