El antojo de esta futura madre, de ocho meses de gestación y oriunda de Nueva York, es realmente extraño
Aunque la mayoría de las madres actuales se preocupan por comer sushi, esta mujer embarazada de ocho meses no puede dejar de comer rocas a pesar del riesgo que ello significa para salud. Se llama Silvia, es de Nueva York y cuenta: "Me siento muy molesta y avergonzado, pero tengo que hacerlo".

"Cuando veo ciertas rocas se me hace agua la boca. Es como cuando ves algo que realmente quieres para comer".

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