Tal vez aquella canción "El Héroe de Sevilla", basada en la vida del arquero rumano Helmut Duckadam (a quien el régimen de Nicolae Ceaucescu mandó a fracturarle las manos luego de atajar cuatro penales en la final de la Copa de Campeones para el Steaua de Bucarest frente al Barcelona) e incluida en su homónimo segundo disco haya sido el embrión que los músicos de Viejo Smoking utilizaron para darle vida a Golazo, su nuevo y conceptual álbum inspirado en historias y personajes del mundo futbolístico, tomando como base a jugadores que cultivaron un perfil de antihéroe y que trascendieron más allá de la pelota, con fuertes y románticas historias de vida. Partiendo del rock y fusionándolo con el tango, el pop y ciertos aires de folk, dance y reggae, Viejo Smoking produjo un disco que se disfruta por partida doble: merece escucharse porque suena muy bien pero es menester prestarle especial atención a las letras. No es un disco "para la tribuna", difícilmente sus temas terminen musicalizando los cánticos de las hinchadas, pero es un golazo de media cancha, una obra para tener bien cerca de algunos libros de Osvaldo Soriano, de los del negro Roberto Fontanarrosa o de los de Alejandro Dolina, escritores que han tomado al fútbol como tema y a los que el grupo porteño homenajeó musicalizando tres cuentos futboleros.
La placa arranca bien arriba con el power rock "El Arlequín", dedicado a Omar Oreste Corbatta, emblemática figura de Racing y la Selección Nacional y cierra homenajeando a otro wing, con una historia de vida similar a la de Corbatta, como "El Loco" René Houseman, para quien escribieron el rock-canción "De Wing" donde Martín Elordi canta "Gambeteando sin razones, lo sé, porque el fútbol no se enseña, viene en la piel". En el pop-rock "Un tal Carlovich", el elegido para tributar es el mítico "Trinche" Tomás Carlovich de quien el Flaco César Luis Menotti llegó a decir que "le gustaba más jugar a la pelota que ser un profesional del fútbol".
Otras canciones de Golazo cruzan la frontera y cuentan andanzas de jugadores extranjeros como la del malogrado Andrés Escobar ("Hay que encontrarlo por todo Medellín, hay millones en recompensa" se escucha en el pop-rock con toques folk llamado "Escobar zaguero central"), futbolista colombiano asesinado tras el Mundial de Estados Unidos '94, a quien no le perdonaron anotar un fatídico gol en contra; la de Moacir Barbosa (en el rock "Maracaná"), arquero de Brasil en el Maracanazo; y la del Rengo Oscar Corradini (en "Jugando de cinco"), mediocampista que supo enfrentar a Corbatta en la Liga de Río Negro. El tango- rock "En una baldosa" está inspirado en el cuento "Lo que se dice jugador de fulbo", de Fontanarrosa; a Dolina lo homenajean con la bailable "Relatores" y a Soriano con el rock canción "Doce pasos", donde la banda se inspira en "El Penal más largo de la historia", cuento publicado por el recordado escritor y periodista hincha de San Lorenzo. Golazo fue grabado en los estudios MCL en junio de 2013 con lo que cualquier especulación comercial con la inmediatez del próximo Mundial queda de lado. El mensaje es ciertamente oscuro y nostálgico, bien alejado de lo que se supone rodeará a Brasil 2014 y al millonario negocio al que la FIFA nos tiene acostumbrados. El 9 de mayo lo presentan en The Roxy Live.