"También hemos apadrinado escuelas como la 836, en Santiago del Estero, donde construimos -apuntó- dos aulas para los 43 alumnos del inhóspito paraje
El Saladillo".
La escuela lleva el nombre de '
Héctor González Mago Raspúk', en memoria de un miembro de la red que murió en un accidente automovilístico luego de participar de un espectáculo solidario destinado a juntar fondos para ese establecimiento.
Tijera mágica Aunque es difícil abstraer a José Luis de las acciones de la red cuya página web es
http://www.redmaso.org.ar/, su historia personal tiene, paradójicamente, una magia especial: hace 20 años tenía una peluquería en
Palermo donde un día quedó subyugado por un truco con un pañuelo de un cliente devenido por entonces en un ilusionista en formación.
"La mejor decisión de mi vida fue dejar la peluquería y volcarme a la
magia" afirmó Bory, de 52 años, divorciado y padre de dos hijos de 24 y 21 años.
Aquel truco le cambió el panorama al tal punto que alquiló el local para entrar de lleno en un terreno donde conoció "
la bendición del mago", es decir la posibilidad de "ir con una valijita, hacer un unipersonal que pueden ser cuatro o cinco en el fin de semana y cobrar en el acto'.
"La magia tiene sus encantos porque con ella creás momentos distintos y eso se disfruta", argumentó, por más que tenga que lidiar con los que llama los "
chicos electrónicos" que son los que "perdieron su capacidad de asombro ante tantos estímulos que tienen por delante". Por eso Baiuka abjura de presentarse ante adolescentes que "te boludean mal" o hasta ponen en duda la virilidad del mago que tienen ante sí con sugerencias escabrosas.
Pero igual batalla para que el asombro se mantenga vivo y que así los ojos de los chicos y de quienes ya dejaron de serlo, se iluminen ante cada sorprendente pase que, por arte de magia, le saca brillo a la
ilusión latente, siempre intacta, de unos y otros.