La palabra del hombre que aún jaqueado por la justicia (deberá declarar en Alemania, por el supuesto caso de soborno) con 83 años encima, Bernie Ecclestone, el mandamás, sintetiza el panorama de la F1 en su regreso a los turbo. 'Esta temporada será impredecible', lanzó y aportó, 'cada carrera será como si fuera en pisto mojado'.
Las recientes pruebas colectivas, acentuaron el contexto tan poco habitual en F1, rostros serios, replanteos sobre la marcha, urgentes modificaciones y el comienzo en Australia con la posibilidad que sean pocos los autos que llegasen a la meta.
En el mar incierto, la nave insignia ha sido el mismísimo equipo campeón con el 4 veces rey a la cabeza, Sebastian Vettel (el australiano Daniel Ricciardo entró por Mark Webber); los numerosos contratiempos muestran a la conjunción ganadora en serios aprietos. Una imagen opuesta dejó Mercedes (Lewis Hamilton y Nico Rosberg), la escudería que mejor ha entendido la operación de cirugía mayor a la que fue sometida la F1.
'Habrá que esperar, Red Bull ha tenido bastantes problemas, dio pocas vueltas, pero sin dudas van a estar en condiciones de estar adelante', sentenció Fernando Alonso de Ferrari, el piloto más popular y el mejor remunerado. Además de la adopción de los turbo, también se aplicaron reformas aerodinámicas tendientes a tornar más indóciles a los autos; los neumáticos (sigue Pirelli), volverán a jugar un rol clave. Los autos sin tanto 'gripo', y ni hablar en caso de lluvias. 'Es más complicado, pero habrá que adaptarse', coincidieron pilotos.
En las curvas los coches se comportan diferentes, el turbo entra en acción de golpe, los pilotos deben prestar especial atención para manejar la potencia que aparece. Algo similar en las rectas donde el KERS entrega en zonas preestablecidas, uno 160 hp plus para favorecer sobrepasos (el año pasado eran 80).
Los autos con motores turbo no deleitan por el sonido, nada impresionantes como los V8. No es menor la cuestión, el mismo Ecclestone fue crítico. El nuevo KERS hace disponer de 160 caballos plus otorgados por el motor eléctrico incorporado, que funciona con baterías recargadas por el sistema de recuperación de energía en los frenajes y todo con sólo 130 litros de nafta que con el sistema DRS, podrán reducir 5% el consumo. Cuánta tecnología, ¡es la F1!