Cuando Víctor Hugo Morales cuestionó en su programa un informe del diario La Nación -que aseguraba que creció la población en los principales asentamientos porteños-, estalló la polémica.
Es que el periodista tuvo una reflexión que molestó a algunos y confundió a otros: "Si vos tenés (por vivir en una villa) tu trabajo a 20 minutos de micro (...) es más fascinante darte el gusto de escaparte al (cine) Gaumont. Si vos vivís a dos horas de Buenos Aires no tenés un cine adonde escaparte, con ese tiempo que te lleva ir y venir".
Este miércoles, el relator conversó con su colega Ernesto Tenembaum en el programa "Tierra de locos", de Rock and Pop, y reforzó sus comentarios. "Yo soy bicho de ciudad, yo elegiría vivir en una villa", aseguró Morales y detalló: "porque yo crecí en un lugar que es como una villa, las cosas que yo conozco de las villas superan a cuatro de las seis casitas modestas en las que yo viví con mi familia hasta los 14 años. Por lo tanto, yo sé que ahí se puede vivir, yo las he visto, he entrado".
Víctor Hugo recordó que fundó con el padre Pepe una escuela de música en la villa 31 y que "siempre" luchó "contra el estigma que existe contra las villas, porque sé que se vive mejor y que vive mucha gente decente y que solamente sale a trabajar".
"Si las villas fueran atendidas, sobre todo en la Capital Federal, si fueran urbanizadas, fueran ayudadas, estarían viviendo mejor de lo que yo viví toda mi vida, de lo que vivía la gente pobre de mi pueblo y la gente pobre de toda la Argentina", consideró.
El periodista sostuvo justificó sus dichos y agregó que los sostiene "desde mi historia personal, desde mi conocimiento actual y desde mi estilo de vida".
Para ampliar su descargo, Morales narró la historia de un encargado de edificio que "sale a las 3.15 de Guernica y llega a las 5.30 y tiene media hora para matar el tiempo porque entra a las 6". "Aunque (el encargado) tenga su casita con un jardincito seguramente mucho más ambientalista que vivir en la zona de la villa, más hacinado, más cantidad de gente, con algunas dificultades que uno perfectamente puede imaginar, si yo tengo que elegir entre lo que él hace y vivir en la villa como yo la conozco y estar a minutos de poderte dar el gusto que la Ciudad ofrece y tener cinco horas de cada día para mí... pensá que este hombre tiene 60 a 70 días de viaje a su trabajo cada año. Es inaceptable".
Además, opinó que las villas "aumentaron" porque "hubo más trabajo en las ciudades". Yo me refiero a las villas que han desarrollado un camino de años, que han hecho construcciones sólidas, que tienen sus calles, sus comercios, su vida. Me refiero a la villa 31, a la aceptación que hay que
"Entre la vida de este amigo mío, con el que me saludo todos los días, de mi mismo edificio, y lo que yo veo en la villa, en amor por el tiempo, en respeto por el tiempo, en posibilidades de trabajo y hasta te podría decir en calidad de vida en lo que el manejo del tiempo para mí es esencial, está bastante más habitable esto que lo que este amigo mío me comentaba", concluyó.
comentar