tiempos de selfies", su primer protagónico en cine, y una faceta poco conocida de uno de los imitadores y humoristas más taquilleros de la última década.
¿Con qué te encontraste cuando viste la película?
-Con lo que realmente quise hacer. La película no es buena ni mala. Al menos no es lo que yo me pregunto. La película tiene planteos, que son los que tenemos que hacernos como sociedad. Esto de perder el diálogo, de estar todo el tiempo motivado por lo externo, sin darnos un tiempo para las relaciones humanas. Es una comedia pero de amor, no es humor.
¿Debe haber sido complicado hacerla en tiempos en los que la exigencia y el ritmo de vida te marcan?
-Es que busqué eso. A mí me sirvió mucho para bajar. Vengo de mucho tiempo al palo, el teatro me hace estar así y la película fue un bálsamo. Yo quería contar esta historia y por eso estoy satisfecho. Una película que hable de las necesidades humanas, de lo privado, la comunicación entre las personas. Y es esa la gran pregunta que nos tenemos que hacer hoy. ¿Por qué se está perdiendo el lenguaje? ¿Por qué se perdió el mano a mano, el diálogo, la charla? Esa son las grandes preguntas que cuando le encontremos respuestas seguramente será una sociedad diferente"
¿Vos pudiste escaparle a esa dependencia tecnológica?
-No (risas). Soy una víctima, claro. Pero controlado. Yo creo que lo mucho o poco que logré en mi vida lo hice sin los estímulos que hoy necesitamos todos para vivir. Yo fui mejor actor, mejor amante, mejor persona, sin el celular. Si hubiese nacido hoy, seguramente no hubiese desarrollado esta carrera. Mala o buena, pero no la hubiese hecho.
¿Tenías la necesidad de demostrar qué podías hacer otra cosa?
-Para nada. No hice la película para que me vean actuar, llorar y digan: "Guauu este pibe actúa y llora también". La hice por una necesidad como ser humano. Es muy duro esto y me cansé de mentir. Es muy duro esconderse detrás de una máscara para decir la verdad. Quiero dar la cara y que conozcan lo que pienso. Hoy, a los 40 años, es hora.
Sos un artista super exitoso en teatro. ¿Tenés miedo al fracaso y a las críticas en la peli?
-No, ni loco. Que venga la mala si tiene que venir. La gente necesita siempre encasillarte. Me parece que es el gran desafío mío en esta etapa. Yo no soy eso que vio la gente. Eso lo hice porque quería entretener, llamar la atención. Pero yo soy otra cosa.
¿Qué sos?
-Esto. Yo soy esto. Me puedo poner una peluca mañana, pero la imitación es una parte de mi carrera, uno de los medios para comunicarse. Yo utilicé ese medio, el de la televisión, para hacerme conocido y lograr que ustedes, los medios, vengan. Ok. Ahora vamos a mostrar otra cosa. Puedo hacer reír, puedo hacer pensar. ¿Qué hago con esto?
Por lo que contás se viene un Bossi mucho más relajado...
-Sí, claro. Fijate que hace casi siete años que no hago tele. Quiero disfrutar un poco. Bajar y hacer lo que quiero. Para mi hubiese sido fácil: me ponía la máscara de Macri y Cristina y hacía: "Macri y Cristina contraatacan" y metía tres millones de personas. No es lo que quiero contar.
¿Extrañás la TV?
-No. Yo no soy un tipo de tele. Ojo, me gusta, pero como espectador. Fui de Susana y la pasé bárbaro. Fue a Gracias por Venir y también. Me gusta mucho la tele. Pero lo hice para trascender, porque hoy la tele atenta contra mi laburo. La inmediatez, trabajar mucho para que todo se termine rápido ya no lo banco. La tele hoy se transformó en otra cosa.
ShowMatch, que fue el programa que te dio exposición, también se transformó en otra cosa. ¿Qué te parece?
-Genial, me divierte. No lo critico, es maravilloso. Pasaron las etapas y si me preguntás a mí elijo la etapa en la que estábamos haciendo humor con los amigos, pero hoy lo miro y me divierte y lo entiendo a Marcelo. El tiene que morfar y si me poné a mi recitando Shakespeare no morfa. Hoy la gente en tele necesita esto y Marcelo es un genio que le da siempre lo que la gente necesita.
¿Te mareaste en algún momento?
-Hay distintas formas de marearse. Yo no me mareé con la típica del habano, las pu..., la plata. Pero la autoexigencia de uno a veces no te deja estar tranquilo. Si nadie me criticó es porque todo lo que hago no hay alternativa. Mi espectáculo te puede gustar o no, pero no podés dejar de ver lo que le pongo al show.
Siempre tuviste buenas críticas...
-No siempre, también me pegaron. Una vez tuve una crítica cuando arranqué en ShowMatch: "El imitador, flaco y desgarbado nada se parece a lo que hace", decía. Nunca me la voy a olvidar y uno crece con eso.
Ahí no eras famoso. Hoy todos destacan tu trabajo en el teatro y tal vez como actor las críticas pueden ser otras.
-Es lo que busco. Es hora de exponerme, de que me critiquen. Basta de cuidarme el culo, de ir a lo seguro. Si quería armaba otro espectáculo, imitaba a Ivo Cutzarida y todos iban a decir: "Que genio Bossi". No quiero más que me digan que soy un genio por imitar a Ivo Cutzarida.
comentar