Tras el tercer puesto en la PASO, el Frente para la Victoria tratará de captar votos del electorado que apostó por la senadora nacional Gabriela Michetti, así como también buscará sumar los de espacios cercanos que no lograron superar el piso establecido por ley.
La meta del kirchnerismo será recuperar el histórico segundo puesto en la Ciudad y apostar a "entrar al balotaje" con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Para alcanzar ese objetivo, el Frente para la Victoria, que consagró a Mariano Recalde como candidato a jefe de Gobierno, tendrá que mejorar la performance realizada en las PASO y superar al postulante de Energía Ciudadana Organizada (ECO), Martín Lousteau, que este domingo fue el opositor más votado. Atraer el sufragio que se inclinó por la senadora nacional, así como el de los espacios que no superaron el piso del 1,5 por ciento serán las vías por las que irá el Frente para la Victoria. "En este tiempo se instaló que la única que podía ganarle a Larreta era Michetti. Corrió mucho esa versión que desde el FpV se fomentaba el voto útil a Michetti en las PASO, pero fue una campaña sucia", dijo el presidente de Aerolíneas Argentinas.
En ese sentido, resaltó que su objetivo será "convocar" a los votantes de la senadora nacional.
"A los que votaron a Michetti vamos a ir a convocarlos, como a todos los que no nos conocieron en esta breve campaña", explicó Recalde en declaraciones a radio Nacional Rock.
La precandidata del PRO obtuvo el pasado domingo 345.201 votos, es decir que ella sola superó por casi 4 mil sufragios el caudal electoral cosechado por los siete postulantes del Frente para la Victoria.
Sin embargo, esa porción del electorado macrista no será el único objetivo que tendrá en mente Recalde en los 79 días que restan de cara a las generales del 5 de julio, con la meta de entrar en un eventual balotaje con Rodríguez Larreta.
"Vamos a convocar a todo el progresismo que no superó el 1,5 por ciento, que es un voto crítico y quiere una Ciudad menos tirada a la derecha", agregó ayer el dirigente de la mesa chica de agrupación La Cámpora.
Al respecto, el Frente para la Victoria, además de mantener el caudal que aportaron los otros seis precandidatos, apuntará a conquistar los 113.681 votos que obtuvieron los once espacios que quedaron afuera de la competencia.
Sin embargo, esa porción, que representa un 6,16 por ciento del electorado que concurrió a votar, es de un variado color político.
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