viernes 30.09.2016 - Actualizado hace
Turismo
11 | 09 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

Aire pampeano, la cúspide del turismo rural argentino

0
Comentarios


Visitar La Pampa puede ser la mejor manera para recargar energías y aprovechar el contacto con la tradición y la naturaleza. Eso sí, sin perderse de las cuantiosas propuestas gastronómicas, ni los encuentros con la música, la historia, en un ámbito que conserva tanto encantos como ofertas.

Aire pampeano, la cúspide del turismo rural argentino
Foto:

Arriar, esquilar, ordeñar, cabalgar, andar en carruajes, participar de fogones, guitarrear, ver domas y jineteadas, hacer safaris fotográficos, cazar y visitar museos rurales son algunas de las actividades que las estancias de la provincia de La Pampa ofrecen a los turistas que las eligen para pasar una semana o un fin de semana al aire libre.

Esta provincia apunta a captar la preferencia de quienes eligen el segmento del turismo rural para estadías cortas de descanso, y para cumplir con ese objetivo impulsa el mejoramiento de la infraestructura en varias estancias destinadas a ese fin y al aumento de la actividad que las mismas ofrecen a los visitantes.

El descanso en estancias pampeanas es una experiencia inolvidable y enriquecedora y una excelente oportunidad para acercarse a las tradiciones campestres, tanto las de origen criollo como aquellas con alguna influencia europea.

Sus establecimientos rurales invitan a los turistas a pasar días diferentes, donde el tiempo parece transcurrir sin fin entre los espléndidos amaneceres en la inmensidad de la llanura y las puestas de sol, que por sus colores son únicas e inolvidables.

La provincia es líder en el segmento del turismo rural porque cuenta con los mejores paisajes de la llanura y con establecimientos muy bien acondicionados para satisfacer las cambiantes demandas de los visitantes, que allí pueden desconectarse de la realidad cotidiana con mucha facilidad.

LEA MÁS:

      Embed

Las actividades que permiten compartir el entorno natural y cultural pampeano contienen un alto componente vivencial y entre ellas se destacan la caza deportiva, los paseos a caballo con o sin guía, las caminatas por la llanura y los ríos y los recorridos en carruajes.

Las excursiones en vehículos todo terreno, el avistaje y la observación de la fauna y la flora autóctona, las reuniones en los fogones, los safaris fotográficos y los espectáculos de destrezas criollas completan el panorama recreativo que ofrecen las estancias pampeanas.

Los turistas, además, pueden participar de las prácticas típicas del campo, como el arreo de ganado, el ordeñe de vacas, la esquila, señalada y yerra de vacunos, la siembra y la cosecha, las domas y jineteadas, los partidos de polo o las guitarreadas en bailes folklóricos populares.

Los museos rurales, donde se rescata la historia familiar y productiva de las poblaciones locales, constituyen otra valiosa opción para los visitantes de estos establecimientos.

La degustación de comidas caseras y platos típicos como chivitos, lechones, corderos al asador, empanadas, pasteles y tortas fritas, hechos por la propia peonada de estas estancias, facilitan a los turistas el reencuentro con las raíces, el hábitat y la paz interior de estos pueblos.

Las cabalgatas son un atractivo especial para los turistas que se vuelcan a este segmento ya no tienen límites de edad y brindan la posibilidad de sentir la inmensidad del valle argentino, la intensidad del bosque y la tranquilidad de la llanura pampeana.

Las distintas ofertas que se presentan, en algunos casos incluso con guías que hablan el inglés, hacen de esta provincia un lugar ideal para disfrutar, no solo del paisaje y sus costumbres, sino también de un menú de comidas típicas y caseras. A no perdérsela.

      Embed


Comentarios Facebook