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Vida
07 | 11 | 2016
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Vestir a las mujeres con identidad propia

Mariela Delay
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Por Mariela Delay


Desde hace 15 años, los diseñadores independientes de ropa cobraron fuerza en la Argentina a partir de la crisis económica que estalló en 2001, en la que mucha gente llegó a quedarse con escaso dinero y algunos tuvieron que poner su empeño y esfuerzo en la costura para obtener alimentos u otros elementos necesarios en un trueque.

Vestir a las mujeres con identidad propia
Pamela y Adriana arrancaron haciendo ropa como un hobby.
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Las jóvenes diseñadoras le ponen el pecho y la creatividad a una tendencia que ofrece originalidad, precio, calidad y detalles que hacen única a la prenda. Se estima que en la actualidad son más de 50 mil diseñadores que ejercen activamente en la provincia de Buenos Aires y casi un millón en todo el país, cada uno con sus raíces y formas de expresión. Los más conservadores se alistan en tiendas propias o ambulantes en ferias y los más modernos optan por las redes sociales como Instagram y Facebook y los showrooms privados en clubes, bares o domicilios.

Para Pamela Szkarlatiuk (24), lo que comenzó como un pasatiempo familiar, se convirtió en todo un emprendimiento que lleva el nombre de "Bienaventurada", que significa bendita o bendecida. Ella y su suegra Adriana arrancaron cosiendo ropa por hobby, hasta que la joven diseñadora bonaerense vio que podía hacer algo más y potenciar su habilidad.

Pamela lanzó su propia marca con diseños exclusivos para aquellas que tienen cuerpos reales y algunos kilos de más, lo que generó una buena repercusión en la red pensado para esas jóvenes o mujeres adultas que buscan sentirse cómodas, cancheras y con mucha personalidad. Remerones, sweaters y camisas son los must de Pamela a la hora de ponerse a crear su vorágine de diseño.

"Tuve que aprender a coser, siempre me gusto la ropa y siempre soñé con tener mi marca propia. Arranqué la carrera de diseño de indumentaria, pero por cuestiones personales tuve que abandonar y después hice varios cortes de corte y confección. La marca la iniciamos con mi suegra, ella cosió toda su vida y sabe un montón, nos complementamos muy bien y así nació mi emprendimiento, sin ella no podría estar haciéndolo", contó la joven.

Todo comenzó con varios sweaters que le pedían sus amigas, con cuerpos reales, y luego se extendió a otro tipo de prendas, que llegaron a ser requeridas debido a la buena recomendación que tuvo su trabajo. "Apuntamos a que no importa la talla que tengas, el cuerpo que tengas, los complejos que vos tengas, queremos que te sientas hermosa, pudiendo usar lo que te gusta y que te quede bien. Hoy en día en el mundo de la moda hay estereotipos muy marcados y que son erróneos, no somos gordas o flacas, somos mujeres y cualquier mujer puede verse y sentirse por lo que es, hermosa. Por eso no usamos tallas, todas nuestras prendas son talle único, es un talle real y queremos que cuando la gente lo compre o lo use se sienta bien y feliz", reflejó.

Los estampados son la premisa para la marca de Szkarlatiuk y en este marco, da un tip para aquellas que pretenden usar una prenda de diseño: "Hoy en día están muy en la vanguardia los vestidos tipo remerón, que es un clásico, cómodo y que se puede usar todos los días tanto de día como de noche".

Por último, añadió que el hecho de hacer prendas super adaptables es una felicidad y más que un plus: "Nos gusta ver como las chicas o señoras grandes que se prueban la ropa se quedan contentas por cómo les queda, sin tener que pedir un talle más y ponerse mal porque algo no les queda, como dije antes, hacemos talles reales que le queda bien a varios tipos de cuerpos y tallas".

      Gabriela y Yamila en pleno trabajo en su taller.
Gabriela y Yamila, en pleno trabajo en su taller.

En tanto, las amigas Yamila Nakama y Gabriela Salanova son mamás y llevan familias adelante junto a sus esposos e hijos. Tienen la vida ajetreada que toda madre de niños pequeños tienen, pero eso no les impidió cumplir su anhelo: "trascender fronteras en el país para llevar el diseño independiente a donde sea".

Ellas crearon la marca "Vive", que apunta a confeccionar prendas en varios talleres y con muchas variables de texturas y estampados, que según las diseñadoras, pretende oscilar entre lo vintage, lo retro y lo moderno, sin perder la esencia del estilo de las argentinas.

Desde hace siete años que la marca de Yamila y de Gabriela es reconocida entre los diseñadores independientes por hacer un estilo único y personal, pegado a la tendencia de cada temporada: "Vemos lo que se viene, nos informamos, estudiamos a las grandes marcas y luego las bajamos al estilo Vive, creamos los diseños y hacemos seguimiento de las prendas hasta el producto final. Hacemos nuestros propios moldes y lanzamos una cantidad limitada de cada modelo", subrayó Yamila.

Gabriela, asimismo, agregó que poco después de haberse recibido en ISEA Adrogué, comenzaron a unir y enlazar su diseños para ofrece algo diferente en el mercado: "Nuestro fuerte son los vestidos tipo remerones, los vestidos pin up de los sesenta, los monos de algodón comodísimos para el verano, las camperitas de invierno con varias estampas, las blusas y los sweaters, de diferentes tamaños y texturas. Ideal para cada tipo de estilo".

Según constataron las dos amigas, sus clientas apuntan a un diseño independiente porque "no quieren verse todas iguales a lo que ofrecen los locales comunes" y que quieren que las argentinas lleven "un estilo propio con prendas únicas, que no las van a encontrar en otra parte".


"La mujer busca lo original, lo que no se ve siempre"
      Paula, de 32 años, creó "Paulettes"
Paula, de 32 años, creó "Paulettes"

A veces el diseño independiente surge de la necesidad de realizarse algo para sí mismo y suplir necesidades por cuestiones de fisonomía o por gusto. Ese fue el caso de Paula, de 32 años, quien se recibió de Diseñadora Gráfica en la Universidad de Buenos Aires y cuando tenía 13 medía 1,75, por lo que se le complicaba encontrar ropa a su medida.

"Todo me quedaba corto, desde los pantalones hasta los vestidos y camisas, entonces, decidí hacer mi propia ropa. Mi abuela me enseñó a coser a mano y a bordar cuando era muy pequeña y por eso todo se me hizo más fácil, que andar volviéndome loca buscando ropa para mi en los negocios. Recuerdo que iba a Emaus, compraba prendas más grandes solo porque me gustaba la tela, las desarmaba y armaba algo para mi", dijo".

Sin embrago, las obligaciones de la vida la obligaron a concentrarse en la Universidad y en el nacimiento de su hijo, cuando tenía 20 años, y no pudo estudiar corte y confección, pero aún así le dio para adelante con lo que sería su sueño: "Tenía que combinar mi juventud, mi poca experiencia laboral con la facultad y mi familia. Así que empecé haciendo remeras con una amiga y 11 años después acá estoy. En mi caso yo arranqué con remeras con estampa y serigrafía, me quería diferenciar por eso".

Asimismo, ponderó al diseño independiente como "muy importante" porque "a la gente le gusta es que no haya intermediarios" y amplió: "Uno lo hace, uno lo vende. Les gusta conocer a quien hace la remera que lleva puesta, saber en que pensó cuando la hizo, en que se inspiró. Ahora gracias a las redes sociales estamos mas conectados. Ojo, hay mucho prejuicio también, muchos se piensan que porque lo haces vos se va a descoser, se le va a salir la estampa, lo relacionan con la baja calidad. Hoy es mas común encontrar emprendedores, y vender nuestras prendas en locales donde venden marcas mas grandes también, pero cuando yo empecé era más complicado, solo podías vender tus prendas en locales de "diseño independiente" y no eran muchos tampoco". Paula creó su propia marca, "Paulettes", que ya se vende en La Plata, el interior y en la ciudad de Buenos Aires, y sus diseños van desde lo alternativo hasta lo convencional que piden las adolescentes. Igualmente aclaró que el público varía entre los 20 y 60 años porque "la mujer busca lo original, lo que no se ve siempre".



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