El mito indica que todos, o la mayoría de los hombres, prefieren a las mujeres con pechos grandes. Sin embargo, el placer en este caso no lo establece el volumen, que no influye sobre la sensibilidad al estímulo sexual
¿El tamaño es importante? Esta es una pregunta muy común cuando de sexo se habla, pero hay que saber bien sobre cual tamaño. En este caso, los senos preocupan tanto a hombres como a mujeres a la hora de conseguir un mayor placer sexual. Los exuberantes fueron transformados por la publicidad en verdaderos símbolos sexuales, sin embargo el tamaño no influye sobre su sensibilidad al estímulo sexual.
Según los especialistas, el número del corpiño que utilice cada mujer no importa, ya que las posibilidades eróticas de los senos dependen de cada mujer y el desarrollo de su sexualidad. Cada mama tiene terminaciones nerviosas que las convierten en una zona erógena privilegiada a la hora de su exploración.
Al igual que los hombres con su pene, muchas mujeres pueden sentirse acomplejadas por el tamaño y forma de sus senos, algo que afecta la percepción sobre sus posibilidades sexuales, pero se trata de un tema puramente psicológico.
Para las mujeres es muy importante la autopercepción, más que la visión de los hombres; así, es común que una mujer se sienta insegura y por estos motivos muchas comienzan a usar corpiños con rellenos, que levantan sus pechos o los acomodan, pero a la hora de la intimidad, esas pantallas no sirven y pueden hasta inhibir su estimulación y la exhibición a su compañero.
En apariencia, los senos voluptuosos se ven con mayor capacidad sexual o de goce que los que son más chicos. Pero pese a estas expectativas, los pechos grandes no son más sensibles al estímulo sexual. Muchas mujeres con senos chicos quizás no sientan la preocupación debida de parte de su pareja, mientras que mujeres con senos grandes, pueden encontrar que reciben más atención y que descuidan otras partes del cuerpo, igual de importantes.
Otro de los mitos es que a todos los hombres (o su gran mayoría), les gustan los pechos grandes. El tamaño es relativo y lo que para uno es poco, para otro no. Según un estudio, un 25% de los hombres preferían los pechos grandes, mientras que el mismo porcentaje los prefería pequeños. El restante 50% prefería otros atributos físicos o no tenía absolutamente ninguna preferencia.
El atractivo radica en un conjunto de factores, quizás el más importante es que la percepción que una mujer tiene de sí misma y la permisividad de sus sensibilidades. La mayoría de las veces los hombres encuentran atractiva y deseables justo a mujeres con los pechos pequeños.
Además del tamaño de los senos, otras cualidades como su firmeza, el tamaño y el colorido del pezón, la proyección y la forma, también son fuente de preocupación en muchas mujeres; mientras que otras disfrutan plenamente del placer que les proporcionan, sin tener en cuenta su tamaño y forma.
La redondez de los pechos también es un mito. Se les compara con el ideal poco realista que lleva a muchas mujeres a creer que deben tener pechos absolutamente redondos que desafían la gravedad proyectándose erectos hacia afuera de su cuerpo. Pero los senos se ajustan a varios tipos de formas, sólo una de ellas se ajusta a la redondez y no es la más común.