Todos aprobaron el torneo largo, después ninguno lo quería jugar, pero tras una reunión en la que no se resolvió nada nuevo anunciaron que la Primera tendrá 30 equipos como estaba sancionado y que reconfirmación fue... sin votos en contra
Estuvo lindo Grondonalandia ayer. Los dirigentes se juntaron en el predio y jugaron a ser tipos importantes: entraban con sus autos importados sin levantar los vidrios polarizados como si la paz del mundo dependiera de su silencio. O de su urgencia, como la de Alejandro Marón quien, un día después de defender a un pistolero adentro de su cancha, casi le pasa por arriba a los fotógrafos con su camioneta. La cosa es que se juntaron y no resolvieron nada, a excepción de confirmar algo que ya habían aprobado el 4 de junio por unanimidad.
El presidente Verón tenía la oportunidad de destacarse ante sus nuevos pares y moverse con soltura en el predio de Ezeiza, que tanto conoce de sus pasos sin gloria en la Selección Argentina, pero no fue al cónclave que pintaba como fundamental para el fútbol argentino. Es decir, el día que Segura amenazó con renunciar si no se respetaba el deseo de Don Julio; que el ascenso se le plantó de manos a Boca y River y amenazó con parar el fútbol si no le daban los 10 cupos en Primera y que los grandes quisieron voltear la estructura que Grondona construyó en 35, la Bruja se quedó en La Plata. Tinelli, el que roció con nafta el paso de Angelici, que caminó toda la semana con antorchas, también pegó el faltazo.
Noray Nakis llegó, aunque casi dos horas después de lo pautado. Estaba ocupado en La Rural vendiéndole camisetas al barrabrava que siempre está de carnaval, con la careta puesta. Que tome nota la AFIP y revise las declaraciones juradas del hincha que ya no tiene derecho de admisión y se fije si le cierran tan bien los números que puede comprar por cuatro lucas una camiseta y ofertar 15 por un par de botines. En una de esas, por una cuestión tributaria, termina preso. Es más, que organicen subastas todos los clubes y que los barras demuestren su buen pasar económico comprando recuerdos y caigan como Al Capone. En una de esas, así los clubes tienen la oportunidad de descubrir a sus barras y después logran implementar el AFA Plus, antes de que cumplan 10 años de su anuncio, dentro de poco más de dos años.
Bueno, para ir adelantado otro capítulo del torneo de 30 equipos que discrimina a los 10 ascendidos, anotemos: no va a haber un reclamo fuerte de la decena de parias que van a jugar contra River y Boca en 2015 porque los clubes que tienen atrás una provincia van a lograr un apoyo económico del Gobierno, para equiparar lo que AFA no les va a dar. Van perder los que estén enclavados en una región superpoblada de equipos representativos y se tendrán que conformar con lo que les baje un Municipio. Claro, de generar recursos propios, ni hablar...