Con la presentación de un video con imágenes de sus cámaras de seguridad el club mostró a la persona que, pese a no ser empleada del club, portaba un arma en el campo de juego. Es el hijo del jefe de seguridad que hasta ayer a la noche negaban conocer.
El presidente de Lanús, Alejandro Marón, ofreció una conferencia de prensa en la que llamativamente dijo desconocer la normativa que prohíbe a las fuerzas de seguridad –y a cualquier persona- portar armas de fuego en la cancha e intentó despegarse de la gravedad de la situación.

Mostró un video que sirvió para presentar al inspector de la Policía Federal Esteban Rodrigo Juárez, quien fue señalado como una de las personas que en representación del club intentó serenar el final conflictivo del partido ante Arsenal y que hasta ayer gozaba del anonimato.

La aparición de Juárez portando un arma fue documentada en fotografías y tras la publicación en algunos medios y redes sociales motivó la conferencia en la que Marón intentó probar que el civil que acababa de identificar no utilizó la pistola para amedrentar

"No se trata de un civil que ingresó de manera subrepticia y sin control del organizador al campo de juego. Mucho menos que tenga un problema con algún protagonista", dijo antes de revelar la identidad del hijo de Carlos Juárez, comisario retirado y jefe de seguridad del club. "Es inspector de la Policía Federal y los días de partido colabora con su padre ad honorem", indicó.

      Conferencia de prensa de Alejandro Maron - Presidente de Lanus.mp4

"El club convocó a Juárez y le pidió su versión respecto a lo que se le atribuía y también de la portación del arma. El manifiesta que lo que refleja la imagen fotográfica es de un arma descargada y que es habitual que la policía que actúa en los espectáculos deportivos, casualmente o no, desde que un amigo de la tribuna, Javier Jerez, fue asesinado impunemente en La Plata, todo personal policial tienen que estar desarmado o con el arma sin cargador. No soy un especialista en el tema, pero tengo entendido que es así", dijo Marón. El asesinato de Jerez marcó el final del público visitante y la barra brava del club –que el viernes durante el partido protagonizó episodios de violencia entre sus facciones-, reclama por justicia desde entonces. 

Desde entonces, la Policía no puede entrar con armas a la cancha y por eso el club podría ser sancionado. "Si es así, así será. Lo que está bien, está bien, y lo que está mal, está mal. Nosotros no tenemos nada que ocultar", remarcó Marón, pese a que como abogado y presidente de un club del que además un hincha fue asesinado y marcó el fin de los visitantes, desconocía la reglamentación vigente y montó una conferencia de prensa para reivindicar la función de policía de civil armado en el campo de juego, que no es empleado por el club

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