El corredor de Ruta 2 siempre brinda buenas opciones de pesca, y nuestro "sabueso" en la zona, el guía Hugo Di Marco, está siempre atento a brindarnos información fresquita para saber dónde rumbear.
Esta vez, visitó la laguna de Altos Verdes, a unos 200 km de Baires, espejo al que se llega transitando la autovía 2 hasta el Km 182, donde sale un camino real de tierra a la derecha. Tomamos el mismo unos 12 km hasta "la escuelita" y de allí continuamos otros cinco hasta el pesquero. Cabe consignar que este trayecto se complica mucho con las lluvias, por lo que hay que elegir muy bien el día para visitar este espejo, o tener en cuenta que no haya llovido justo antes de ir. Encajarse en esta zona, créannos, no es de lo mejor.
Tras llegar al pesquero La Orfilia y abonar religiosamente por una embarcación en buen estado, Di Marco y sus amigos Gustavo "El Pana" y el inefable Néstor Sosa, decidieron arrancar la jornada (levantando la pata del motor para poder salir los primeros 30 metros) por la zona "de los bidones". Aquí comprobaron dos cosas que serían una constante en todo el día, que fue de viento fuerte: 1.- El cabo del bote era corto y la embarcación garreaba más de lo deseado. 2.- El pique es muy intenso, pero hay que seleccionar la pesca para no sacrificar pejes fuera de medida que están muy activos.
Este trabajador equipo cambió anzuelos por otros más grandes, y fue variando de formatos de boyas. Probaron las tipo cometa, palito, y yo, chupetonas, resultando mejor las de formato cometa o chupetonas en colores amarillos y amarillo y rojo (españolas), en tanto al mediodía -y pescando en el reflejo- la negra anduvo bien.
La pesca se hizo bien arriba, entre 10 y 40 cm de brazolada, aunque se probaron distintas profundidades en un ámbito que está con buen nivel de agua.
Luego navegaron unos 20 minutos para los bajos de Renda. Ahí se repitió la constante de los problemas de "garreo" y una pesca intensa, pero con un 70% de pescadito para devolver y algunos para la bolsa de entre 28 y 33 cm.
El tercer lugar relevado fue tanto el Morro como El Pesoa, arroyo que comunica Altos Verdes con San Lorenzo. Aquí la profundidad del espejo era algo mayor, casi 1,50 m. Pero lo único que varió fue la profundidad, dado que todo siguió igual: fuerte pique de juveniles para devolver y algunos para la bolsa. En total, el grupo entre 30 pudo volver con 40 piezas seleccionadas.
Llamamos a la conciencia de los pescadores para que sean devueltos los peces fuera de medida, que son ni más ni menos que el futuro de la pesca deportiva en cualquier ámbito. Ciertamente nos da bronca que a veces las redes furtivas se lleven lo que uno tanto cuida pero, como deportistas de verdad, nosotros debemos hacer nuestra parte para poder quejarnos.
Como consejos finales, podemos concluir que la laguna está buena para hacer una pesca entretenida sin grandes pretensiones de tamaño, incluyendo una pesca costera con paternoster o barranquín (ideal para niños). Pero si es buen deportista, sepa que tendrá que devolver muchos juveniles. Si la opción es un pesca de mayor calidad, otros ámbitos del corredor a los que se viaja menos (siempre hablando desde Buenos Aires) tal vez permitan hacer una pesca igual o superior. Tengan en cuenta que los motores permitidos no deben superar los 15 HP, y que siempre se debe contar con un buen guía que nos asesore y lleve para facilitar la búsqueda de la mejor pesca, pudiendo variar el ámbito o la forma de pesca en un mismo ámbito.