Largada y a otra cosa
Era sabido que las largadas de las series iban a incidir en la final; como habrá sido que al ganarle la pulseada Giallombardo a Canapino con roce incluido, empezó a torcer la cosa a su favor. Y así como la torció para el lado correcto, muy distinto lo ocurrido a Matías Rossi; en la 2° serie un sutil roce con Fontana, desacomodó la Chevy que se despistó y al volver a pista se lo llevó puesto José Savino de lleno y sin frenar aparentemente. No sólo fue duro el palo para la Chevy, también para el sueño de Matías de conseguir un título que a diferencia de TC2000-Super TC2000, le siguió siendo esquivo.
Si querés llorar...
Lloró, gritó; no paró de decir, apenas lo bendijo la cuadriculada; ‘no caigo, no lo puedo creer’, una y otra vez hasta el cansancio. El ‘nene’ como lo definió Ortelli, los había puesto más orgullosos que nunca. Campeón de Turismo Carretera; ‘no lo puedo creer, no caigo’. Dale Mauro, despertate, dejá de soñar, sos el campeón...