Pablo Minardi y Jaqueline Palmisano son una de las pocas parejas del deporte motor consolidadas y con planes serios: para ellos, combinar el automovilismo y el amor es un estilo de vida y ya van por mucho más en sus cuatro años de noviazgo

"Fue a través mi primo, que me recomendó al taller de Pablo, cuando lo conocí hace siete años. Con el pasar de los días y los meses empezamos a sentir algo más que una pasión por los autos", dice Jaqueline Palmisano, corredora de categorías zonales y mecánica de su novio, Pablo Minardi, piloto de la Clase 2 del Turismo Pista, al hablar, con orgullo y sonroja de su relación amorosa "a alta velocidad".

Palmisano y Minardi se vieron por primera vez en 2010, pero están juntos recién desde hace cuatro años. Según cuenta Pablo, el amor floreció con intensidad: "Ella corría en ALMA y en el Zonal Pista y estaba muy enfocada en su trayectoria en las pistas, siendo la única mujer en competencia más de una vez, y el flechazo fue mutuo, no lo esperábamos. Empezamos a salir y sentimos que no hay nada más lindo que compartir la pasión de la actividad con alguien que uno ama", contó él a DIARIO POPULAR.

Mientras le cambia el cable captor al auto de su marido, Jaqueline dice que a medida que transcurrieron las carreras se potenció muchísimo más el lazo que los une, desafiando incluso la diferencia de edad: "Yo tengo 21 años y él 34, pero no nos fijamos en eso. Compartimos muchísimo juntos y me aconseja todo el tiempo, y viceversa".

"Nos complementamos perfectamente", suma Pablo, y cuenta que han resignado vacaciones para dedicarse a full a las carreras de autos: "En algunas oportunidades decidimos comprar cosas para correr, porque no siempre da el presupuesto y dejamos de lado los lugares para descansar. Nuestra vida es el automovilismo, y si se puede vacacionamos en algún lindo lugar. Parece una locura, pero nos amamos así".

Ella dice que él no la ayuda en las tareas domésticas, pero asimismo es feliz dándole una mano para hacer el asado o para arreglar motores: "Soy tan fanática del deporte motor que trato de acompañar a Pablo a todos lados, y él a mí. Y sufre cuando me subo al auto de carreras, porque a veces te toca imponerte en un mundo de hombres".

El piloto de Carapachay le quita dramatismo a la cuestión y la naturaliza: "No es un problema para mí que ella corra junto a colegas varones, no tengo celos ni nada, la apoyo bastante. Es más, me encantaría que compita en la Clase 1 del Turismo Pista".

Para ellos, el shopping no es un problema en la pareja: "Le regalé un par de sandalias hace poco porque ella no se las va a comprar. A diferencia de otros noviazgos, donde la mujer copa las compras, este no es el caso, porque se quiere traer de la casa de repuestos todo, quizá más que yo", comenta él entre risas, mientras ella admite que Pablo no se fija en lo superficial como el arreglo del cabello o la coquetería: "Mi pareja es feliz con lo que yo soy feliz y nos amamos tal cual somos".

¿Planes a futuro? Ambos coinciden en que sus hijos "inevitablemente" nacerán con la pasión en las venas: "Se van a criar en un autódromo".

El amor es benigno, no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece, todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta y así transitan, a mil por hora, su relación Pablo y Jaqueline, mucho más que dos pilotos de automovilismo: una familia.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados