Independiente intentó sin ideas. Le faltó inteligencia y le sobró confusión, a punto tal que la defensa -como a lo largo de todo el certamen- quedó mal parada en varias oportunidades. Allí Patronato, que tuvo a Leonardo Acosta como principal carta, expuso sus propias limitaciones a la hora de resolver sus ataques. Un equipo de mayor jerarquía habría dejado al Rojo envuelto en un mar de lágrimas.
No funcionó la sociedad entre Daniel Montenegro y Federico Insúa: ambos fueron reemplazados en el segundo tiempo sin haber podido dibujar una sola jugada interesante. Pisano tampoco logró marcar la diferencia y Sebastián Penco batalló contra los defensores rivales sin encontrar una oportunidad propicia para desnivelar. Sólo Federico Mancuello, quien salió lesionado, empujó con sus ganas. Muy poco.
Independiente desaprovechó su chance y la espina sigue ahí, clavada a fondo. El miércoles, en el desempate frente a Huracán, deberá hacer mucho más para quedarse con el tercer ascenso.
Síntesis:
Independiente: Diego Rodríguez; Gabriel Vallés, Cristian Tula, Sergio Ojeda, Claudio Morel Rodríguez; Franco Bellocq, Federico Mancuello; Matías Pisano, Federico Insúa, Daniel Montenegro; Sebastián Penco. DT: Omar De Felippe.
Patronato de Paraná: Sebastián Bértoli; Lautaro Germiniani, Walter Andrade, Ignacio Boggino, Guillermo Ferracuti; Marcelo Guzmán, Roberto Brum, Lucas Márquez, José Luis García; Leonardo Acosta y César Carignano. DT: Sergio Lippi.
Cambios en el segundo tiempo: 20m Francisco Pizzini por Insúa (I), 22m Lautaro Comas por Acosta (P), 32m Facundo Parra por Mancuello (I), 33m Germán Rodríguez Rojas por Guzmán (P), 36m m Cristian Ortiz por Montenegro (I), 41m Ricardo Gómez por García (P).