El fin de semana hay fiesta para toda la comunidad de la Boca. Es que si bien en todo el país habrá elecciones el domingo, un día antes el barrio se pone sus mejores ropas para celebrar las tres décadas del Cesac 9, un orgullo para la comunidad y referente a la hora de las primeras atenciones en lo que a salud respecta.
‘La Salita’, tal como la llaman muchos vecinos, cumplió hace unos días sus primeros treinta años de vida y por eso este sábado festejarán con todo en la Plaza Matheu desde el mediodía. Para los festejos estarán presente la Orquesta Infantil y Juvenil de La Boca y murgas invitadas, el festejo promete música, juegos, diversión, pero también actividades de concientización y prevención. Uno de los puntos más destacados de este festejo es que los organizadores quieren ver en la Plaza a los que alguna vez pasaron por la Salita y recibieron alguna atención. La idea es que esas familias puedan reencontrarse y compartir historias que, a lo largo de tres décadas, marcaron alivio, contención y mejor calidad de vida para la comunidad boquense.
‘Lo que, en realidad, festejamos es nuestra relación con el barrio y la comunidad porque históricamente tuvimos que remarla mucho, con muchos gobiernos, en muchas instancias políticas y por muchas situaciones con el barrio. Y decidimos que debemos festejar porque sentimos el cariño y contención que también nos hacen los vecinos. Sabemos que somos una partecita de su vida y ellos, de la nuestra. Y gestamos esta idea de festejar porque después de tantos problemas graves de salud, situaciones complejas y de vulnerabilidad en los que hemos atendido a nuestros vecinos queremos rescatar el encontrarnos y volver a vernos en otro ambiente que no sea un consultorio. Juntarnos nuevamente con música, con juegos, con alegría, es tan o más saludable que una receta o una medicación’, aseguró la médica pediatra Lucía Borisiuk, directora del Cesac Nº 9.
La directora del establecimiento está en ‘la salita’ desde hace 27 años, apenas tres años después de la inauguración, por lo que conoce como muy pocos profesionales la historia y la realidad de las ochocientas familias del barrio a las que asisten actualmente y a los más de cinco mil pacientes que siguen algún tratamiento allí. ‘Si bien desde el 2011, en este centro, hemos podido incorporar más médicos especialistas y eso revitalizó la atención primaria y desde la salud estamos contenidos con medicamentos e insumos, hemos notado que en el último año y medio hubo un deterioro importante en la calidad de vida de nuestras familias”.