Lucas Verdú juega en la primera división de futsal de Sportivo Barracas, que participa en el campeonato de la “D” de la AFA. Además estudia Profesorado de Educación Física y realiza gestorías.
PORTEÑO DEL SUR dialogó con este joven deportista barraqueño, quien aunque llegó este año a la institución, ya demuestra su amor por los colores. Entre otros temas, contó sobre la pasión que le genera la actividad, de cómo se manejan el club y el equipo, y de la actualidad en el certamen.
El elenco Arrabalero no arrancó bien del todo bien el certamen. “Empezamos el torneo sin agarrarle la mano al sistema nuevo y algo pasados de revoluciones. Eso nos llevó a perder en las primeras cinco fechas. Por suerte levantamos cabeza y ganamos tres seguidos (a Colegiales, Riestra y Los Muchachos).
En la última jornada caímos 5-3 contra Chacarita. Pero ya estamos mucho mejor. Aún quedan dos fechas de la primera ronda y toda la segunda”, relató Lucas, quien además explicó su sentimiento hacia el futsal, al describir: “Es difícil de explicar. Uno lo siente tanto que no tiene palabras para explicarlo, pero sin dudas es una pasión, una forma de vida. Cuando te metés en este deporte, te enamorás. O al menos es lo que me pasó a mí. Es un mundo hermoso en el que te encontrás con un montón de gente muy buena. Se aprende mucho, del deporte y de la vida. Por suerte viene creciendo y a pasos agigantados en este último tiempo. Desde la AFA empezaron a darle un poco más de apoyo. Y la revolución terminó de darse con la aparición de Diego Giustozzi como entrenador de la Argentina que ganó todo en América y llegó a ser campeón del mundo. Fue algo único para Argentina superar a potencias como Brasil, con Falcao, quien se retiraba en ese mismo mundial, Portugal con Ricardinho que es una figura. Es hermoso ver cómo viene creciendo el futsal”.
¿Cómo fue la preparación para este año y cómo continúa? El propio protagonista lo explicó: “Los días de entrenamientos eran cuatro a la semana, de martes a viernes. Este año empezamos la pretemporada bastante más temprano que en otros años. Arrancamos la segunda semana de enero. Fue muy intensa en lo físico. Fue una gran idea de nuestro técnico, Gabriel Antico, quien como cabeza de grupo es increíble. Es un laburador incansable y tiene muchas alternativas en los entrenamientos. Innova. Nos da muchas herramientas. Luego sí, nosotros tomamos las decisiones adentro de la cancha, pero él es quien nos da las posibilidades. Nos nutre práctica tras práctica. Tuvo una carrera en Europa bastante exitosa, ganando campeonatos de ascenso incluso. Una vez terminada la pretemporada, cuando arrancó el campeonato, disminuyeron los días de entrenamientos a tres semanales: lunes, martes y jueves. Entrenamos en la sede que el club tiene en Iriarte 2056. Los jueves nos mudamos a una cancha que está en San Cristóbal, bajo la autopista, sobre la calle Dean Funes. Está un poco más adecuada a las medidas de los campos en los que competimos”.
Por último, contó los objetivos y la forma en que se da el trabajo grupal, al manifestar: “Somos un plantel de 18 jugadores, de los que solo son citados 15 cada fin de semana. Eso le da una dinámica linda a los entrenamientos porque hay que ganarse un puesto. Esa es la realidad. Acá nadie te regala nada. Hay competencia y muy sana. El grupo está totalmente unido. Eso es bueno porque desde el vamos esa es la clave para que nos vaya bien. El talento gana partidos, pero el grupo puede ganar un campeonato. Acá para mí hay talento, experiencia, juventud, sacrificio, todo. Es un plantel muy variado, de jugadores que este año participan por primera vez en AFA como otros que ya venían teniendo ritmo en otros clubes y vinieron a este proyecto, a lograr algo con Barracas”.