Durante mucho tiempo las paredes pintadas de la ciudad fueron motivo de denuncias y de contravenciones para los vecinos. Barrios como La Boca, Barracas, San Telmo y Pompeya, lideraban el ranking en cuento al arte callejero que era todo un drama para las autoridades. Lo cierto es que el tiempo pasó y la mejor manera de tratar de solucionar el problema terminó siendo uniéndose.
Es que desde este año el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires llegó a un acuerdo con los artistas callejeros para que su arte deje de ser un delito, darle ciertas pautas y lugares y convertir así lo que en un momento era denunciado como un ‘escrache’ en verdaderas obras de arte callejeras que son la envidia de muchas ciudades en el mundo y que ya se convirtieron en un paseo obligado para turistas y vecinos.
‘A veces los vecinos buscan quien les pinte un mural; otras son los propios artistas quienes pasan frente a una pared blanca con su tachito de pintura, tocan el timbre del dueño de casa y ofrecen colorear el muro. Todo el tiempo surgen obras nuevas en las calles, el arte callejero es muy cambiante, por eso hay que estar atento para descubrirlo’, aseguró la guía de turismo Belén Martínez al grupo con el que realiza uno de los recorridos del programa Street Art Buenos Aires. Este programa consiste en la organización de tours por el Ente de Turismo porteño, que se suman a otros ofrecidos por agencias privadas junto a organizaciones de artistas.
El común denominador es que todos invitan a vecinos y turistas a descubrir el color de murales escondidos, obras al alcance de la mano que muchas veces no apreciamos. Esta movida que para este verano tiene una agenda más que interesante se inició allá por el 2009 con la sanción de la ley de muralismo. El programa oficial más relevante es Arte en la Ciudad, que busca intervenir 400 espacios bajo las autopistas y puentes ferroviarios. Gracias a esa y otras iniciativas, como Color BA, cada año se suman originales diseños en las paredes. Una iniciativa que fue ganando inscriptos y que durante el mes de febrero por ejemplo ya tiene la agenda cubierta para recorrer las paredes de La Boca, Barracas y Pompeya entre otros barrios. Este arte callejero no es de origen argentino, sino que se inició a comienzos de siglo XX cuando reconocidos artistas como Yves Klein o Jean-Michel Basquiat- hicieron obras en espacios públicos. De hecho, en París fue una práctica muy común entre ciertos pintores en los años 40 y 50. Pero la movida tal como hoy se ve en nuestros barrios, se inició en Filadelfia, Estados Unidos, en los 60.