El bueno de Curry, -es tan bueno que fue elegido el mejor de todos-, tiene números de gran estrella y en los 15 partidos que jugó hasta hora de play-off se despachó con 73 triples, una animalada sinceramente.
Curry, como sus amigos de equipo, tiene el hambre que produce ver la gloria tan cerca. Salvo el entrenador, Steve Kerr, ninguno del equipo de San Francisco salió
campeón de la NBA, y vaya a saber uno si podrán volver a estar en semejante situación tan excitante. LeBron ya sabe que es la gloria, pero lo de él es una cuestión de amor, después de haber generado tanto odio.
• DATO: el primer juego comienza a las 22, con transmisión de ESPN