Luego de los dos títulos con Miami Heat, Lebron James volvió a Cleveland para llevar a lo alto al equipo. El talentoso Stephen Curry logró regresar a Golden State a una final tras 40 años y quiere su primer anillo
En Cleveland recuerdan hoy con cierta vergüenza los días de despecho cuando LeBron James, vía "cadena nacional", anunció que se iba a jugar para Miami obsesionado por la necesidad de ganar un título que sabía que los Cleveland no podían darle. Brujos de ocasión pinchando eso muñecos casi tan perfecto de merchandaising había por todos lados, también estaban los extremistas que quemaban sus camisetas 6 de LeBron, mientras que otros le aguraban las peores cosas por semejante traición a la "Patria Cavs".

Hoy, después de hacerle ganar dos títulos a Miami, LeBron James empezará a jugar su quinta final consecutiva de la NBA pero defendiendo la camiseta de Cleveland, devolviéndole la chance al equipo que soñó salir campeón con él, esa ilusión que se había roto cuando decidió irse al calor de Miami.

LeBron es hoy Cleveland, y llegar a esta final casi es su mérito. Fue él quien armó el equipo y avaló la llegada de David Blatt como entrenador en una apuesta de alto riesgo; y si algo faltaba el acompañó al equipo con ese juego tan salvaje e imparable que tiene para jugar al básquet.

Riley es la hija de cuatro años de Stephen Curry, y ya es más conocida que el padre por sus shows en las conferencias de prensa a las que suele ir después de los partidos. Ella sólo quiere jugar y divertirse, como hace su papá Stephen cuando entra a la cancha, aunque últimamente no ha podido ocultar ese instinto asesino que le brota y le sirvió para llevar a Golden State Warriors a la final de la NBA después de 40 años.

      Embed

El bueno de Curry, -es tan bueno que fue elegido el mejor de todos-, tiene números de gran estrella y en los 15 partidos que jugó hasta hora de play-off se despachó con 73 triples, una animalada sinceramente.

Curry, como sus amigos de equipo, tiene el hambre que produce ver la gloria tan cerca. Salvo el entrenador, Steve Kerr, ninguno del equipo de San Francisco salió campeón de la NBA, y vaya a saber uno si podrán volver a estar en semejante situación tan excitante. LeBron ya sabe que es la gloria, pero lo de él es una cuestión de amor, después de haber generado tanto odio.

      Embed

• DATO: el primer juego comienza a las 22, con transmisión de ESPN

      Embed