Ricos o pobres, famosos o anónimos, hinchas de cualquier cuadro y seguidores de cualquier signo político, los pescadores estamos unidos por una misma pasión que nos hermana y que une generaciones: la pesca deportiva. Prueba de ello vivimos recientemente cuando el actorazo Tomás Fonzi aceptó gustoso el convite de acompañarnos a hacer una linda pesca variada partiendo desde Costanera Norte. El actor de Y un Día Nico se Fue (obra que sube a escena en el Teatro de la Comedia), vino acompañado de su tío, Changui Barragán, otro singular apasionado de esta actividad cuya agradable compañía puso un atractivo extra a nuestra salida.
Como dijimos, salimos de Puerto Norte, marina situada a pasitos de los carritos de la Costanera Norte, muy a mano de los pesqueros del puerto porteño a los que accedimos en 10 minutos de navegación mientras fuimos armando equipos. Nuestro guía fue Jorge Anzulovic, de Pesca Tevagustar, suegro de nuestro amigo Hernán de Skinsouth, cuya indumentaria lucimos para la ocasión.
De entrada testeamos un sitio donde semanas atrás habíamos tenido una espectacular pesca con señuelos pero los dorados esta vez faltaron a la cita. Entonces, con masa, testeamos el mismo ámbito, una salida de agua, donde logramos bagres grandes y regias bogas. Cambiamos luego de lugar probando suerte en los malecones que protegen al puerto porteño. Allí tuvimos suerte pescando lindísimas carpas, y combativas bogas, que se tentaban por igual con salamín y con masa.
Tomás mostró su destreza y su entusiasmo con la caña, pero sobre todo su gran compromiso con el cuidado y la preservación del medio ambiente. Devolvió al igual que lo hicimos nosotros, cada presa capturada, con el menor daño posible. Y nos contó que uno de sus planes preferidos en el verano, mientras tantos actores se dejan ver por Punta del Este o Brasil, es irse a una isla del Delta junto a su esposa e hija.
En su historial de pescador hizo dignísimas pescas en La Paz, Entre Ríos, y también disfruta mucho de la pesca de orilla en el mar, donde de adolescente contribuía a la gastronomía cobrando corvinas y pescadillas cuando se iba de vacaciones con amigos.
Su tío Changui, verdadero personaje, no se quedó atrás y clavó también hermosas bogas.
Nos gustó mucho contar con tío y sobrino a bordo y hacer una entretenida pesca en apenas media jornada. Quedamos en volver por la revancha con los dorados junto al sencillísimo y genial Tomás, uno de los nuestros.