
Este 9 de enero se cumple un nuevo aniversario de día en el que recordado sacerdote jesuita y parapsicólogo desencarnó. Quevedo sostuvo que los fenómenos parapsicológicos son esencialmente espontáneos, incontrolables y explicables científicamente.
Imposible referirnos a la Historia de la Parapsicología del mundo hispanoparlante sin ocuparnos de la vida y obra del sacerdote jesuita Oscar González Quevedo.
Quienes tengan cierta edad cronológica, lo recordarán participando en los programas televisivos de Nicolás “Pipo” Mancera donde hacía todo tipo de asombrosas demostraciones, incluyendo las de atravesarse una aguja de tejer en la piel de su cuello, sin dejar de hablar, sin sangrar y sin manifestar el más mínimo dolor. Ejemplo cabal de que el cuerpo está dominado por la mente. A más de eso, enseñó que el factor parapsicológico habita en la persona humana y que no había que intentar desarrollarlo a voluntad pues eso podría provocarle a quien lo hiciera graves trastornos psicopatológicos.
Quevedo sostuvo que los fenómenos parapsicológicos son esencialmente espontáneos e incontrolables, explicables desde una base científica, y que no existe ninguna contradicción entre la verdad religiosa y la verdad científica.
Personalmente, fui alumno, discípulo y organizador de los últimos viajes que hizo a la Argentina para dar cursos y conferencias. Pude conocer a esta personalidad extraordinaria tanto como investigador científico como en su función sacerdotal y de consejero espiritual.
Oscar González Quevedo Bruzón naciò en Madrid, el 15 de diciembre de 1930 y falleciò Belo Horizonte (Brasil), el 9 de enero 2019. Jesuita, fundador y director del Centro Latinoamericano de Parapsicología (CLAP), parapsicólogo, doctor en Teología, misionero y escritor.
Hijo de Ángeles Bruzón y Manuel González Quevedo, diputado afín al golpe de estado franquista, que fue fusilado en el año 1937 por el bando republicano. Según su relato, la familia tuvo que exiliarse a Gibraltar, donde le recomendaron, por miedo, no salir mucho a la calle. Un tío suyo (espiritista) le llevaba libros de espiritismo que él devoraba. Ahí nació su interés por la Parapsicología.
De familia tradicionalista, cuando estudiaba en el colegio de los jesuitas de Vigo decidió ingresar en la Compañía de Jesús. Ingresó en Salamanca el 14 de septiembre de 1946. Cursó el noviciado y juniorado en Salamanca, Filosofía en Comillas (Cantabria) y en la etapa de magisterio fue destinado a Brasil, más precisamente a la ciudad de São Paulo. Obtuvo las licenciaturas en Humanidades Clásicas, Filosofía, Psicología y Teología, doctorándose en esta última disciplina.
Con fecha 7 de diciembre de 1961 fue ordenado sacerdote. En 1964 fundó y fue director del Centro Latinoamericano de Parapsicología (CLAP), radicado en São Paulo, aunque propiamente el Centro no se desarrolló hasta 1970.
Desde su llegada a Brasil, orientó su quehacer apostólico y pastoral al estudio, investigación y difusión de la Parapsicología. Una de sus frases más conocidas fue: “Utilizo la Parapsicología para evangelizar.” Desde la ciencia de la Parapsicología este sacerdote jesuita enseñaba que sólo la religión católica goza de verdaderos milagros, siendo éste uno de los criterios de verdad y prueba legítima del origen divino de la religión cristiana.
Sus libros fueron reeditados numerosas veces, y se tradujeron a los principales idiomas."Lo que es la Parapsicología. La cara oculta de la mente Las fuerzas físicas de la mente" le dieron reconocimiento mundial.
Otros de sus textos, tan leídos en aquellos tiempos y que siguen siendo de gran valía para estudiantes de la temática son: “El rostro oculto de la mente” (1967), “Las fuerzas físicas de” (en 2 volúmenes, 1973), “Los curanderos” (1977); “¿Qué es la Parapsicología?” (1977), “Antes que regresen los demonios” (texto que generó gran controversia sobre todo entre los teólogos, 1989) “¿Los muertos interfieren en el mundo?” (1991), “¿Identificación de los muertos?” (1992), “Las pruebas de la Ciencia y los grandes desafíos económicos para los espiritistas” (1993). “Palabra de Yahweh” (1993), “Milagros. La Ciencia confirma la Fe.” (1996) y “Nuestra Señora de Guadalupe. La mirada de María a América Latina” (1996)
El Centro Latinoamericano de Parapsicología (CLAP) fue una institución científica y católica fundada en 1964 por Oscar González Quevedo, el Dr. Luiz Ferreira da Silva y el Dr. Antônio Rulli Júnior. En ella se investigaron fenómenos parapsicológicos, como telepatía, precognición, clarividencia, telekinesis, retrocognición, pantomnesia, xenoglosia, ectoplasmia, fantasmogénesis y materializaciones, entre otros. También se impartían, con frecuencia, cursos y realizaban jornadas.
El Padre Quevedo se hizo famoso en los años 90 como protagonista de un programa televisivo, el segmento "Cazador de enigmas" – cuyo slogan era ";Isso non ecziste" (Eso no existe) –, en el que explicaba fenómenos extraños de la Naturaleza así como también desenmascaraba charlatanes. La afirmación “esto no existe”, sintetiza su praxis refutando como fraudulentos a videntes profesionales, espiritistas, curanderos y brujos. “El espiritismo es una estupidez y solo cree en él quien es idiota”, afirmaba sin vergüenza en los programas de máxima audiencia de un país donde el espiritismo es reconocido como religión.
En el segmento “Cazadores de enigmas”, investigó casos relacionados con casas encantadas, grabaciones del "Más Allá" y supuestos hechos extrasensoriales de precognición que involucraban accidentes, como el caso de la caída del Fokker de la TAM. En uno de los episodios que abordaba la telequinesis, él comprobó que los objetos que eran arrojados contra las paredes o contra personas en una casa supuestamente embrujada no tenían nada sobrenatural. Los eventos eran fabricados por una de las hijas de la pareja que residía allí, según lo registrado por las cámaras de rodaje instaladas en el lugar.
En su papel de desmitificar fenómenos parapsicológicos, curanderos y acontecimientos tenidos como inexplicables, se convirtió en una figura extremadamente mediática desde los años 1970. Atacaba a los curanderos ("Ninguno de ellos busca otro curandero cuando está enfermo"), afirmando que practicaban ejercicio ilegal de la Medicina y perjudicaban a los enfermos que los buscaban. Incluso fue contra sus colegas católicos. "Los sacerdotes, en su mayoría, son de una ignorancia tremenda. Que hablen de doctrina sobrenatural, inobservable. Eso es religión, eso es Teología. Hablar de hechos es Ciencia, es Parapsicología" dijo, en entrevista al "Programa del Jô", en la TV Globo, en 2012.
Ante las cámaras llamó estafadora a una médium que aseguraba materializar objetos a partir del algodón de un barreño. También le habló en hebreo a uno que decía que era la reencarnación de Lucifer para deshacer su mentira. Con sonrisa socarrona se atravesó un alfiler de gancho en la garganta mientras un faquir, actuando para otra cámara, invocaba fuerzas esotéricas fingiendo una exagerada concentración para poder hacer algo similar ante el público.
En la década de 1970, la Rede Globo llevó a Brasil al autodenominado "psíquico" Uri Geller, quien afirmaba poseer poderes paranormales como doblar cucharas, tenedores, cuchillos, llaves y reparar electrodomésticos usando tan sólo la "fuerza de la mente". Después de un encuentro de cinco horas en el aire, el padre Quevedo demostró que lo que presentó Geller, no pasaba de trucos de ilusionismo y lo llamó charlatán. Los periodistas que observaron el debate escribieron titulares como "El padre Quevedo contra Uri Geller: primer round".
Según el testimonio del padre Quevedo, nunca desmentido, Uri Geller reconoció su fracaso y convenció a los directores televisivos de no emitir su programa. A cambio, tomó un avión al siguiente día con la promesa de no volver a pisar Brasil. En diversas apariciones televisivas y en entrevistas, se enfrentó a los más célebres místicos del país, como Zé Arigó, João de Deus, Thomas Green Morton, e INRI Cristo.
Thomas Green Morton fue otro"paranormal" que, al igual que Geller, afirmaba doblar cubiertos, exhalar perfume y hacer que las luces emanaran de su cuerpo.
Antonio Las Heras, presidente del Primer Congreso Argentino de Parapsicología (1981)
En la década de 1980 el Padre Quevedo demostró que todo no pasaba de un truco. En 1981 fue el invitado especial al Primer Congreso Argentino de Parapsicología organizado por el Grupo de Estudios e Investigaciones en Parapsicología (GUEIP), realizado en la ciudad de Buenos Aires, del 4 al 6 de setiembre. Al finalizar el mismo, el Padre Quevedo afirmó: “De todos los congresos en los que he participado – y he asistido a muchos, por cierto – este es el que ha tenido mayor criterio científico ”.
En 2012, en una de sus últimas apariciones públicas, el Padre Quevedo fue invitado al talk-show «Agora é tarde», presentado por Danilo Gentili, y ofreció un cheque de 200.000 reales a quien consiguiera doblar su dedo con poderes paranormales. El acto de doblar el dedo con la mente era uno de los desafíos que Quevedo solía proponer a quien se decía paranormal: en el año 2000, durante un programa de televisión se arrodilló frente a un hombre que decía estar poseído por el Diablo y le pidió que doblase su dedo.
El Padre Quevedo falleció en Belo Horizonte (Mina Gerais), en la madrugada del 9 de enero de 2019, a causa de complicaciones cardíacas.
Antonio las Heras es doctor en Psicología Social, parapsicólogo, filósofo e historiador. www.antoniolasheras.com