El buque Marinera (anteriormente conocido como Bella-1), que navegaba bajo bandera rusa y transporta crudo venezolano, se ha convirtió el epicentro de una crisis diplomática entre Estados Unidos y Rusia. Tras la captura de Maduro, al menos 16 petroleros sancionados desaparecieron de los radares satelitales en puertos venezolanos.
Estados Unidos confirmó que confiscó un petrolero vinculado a Venezuela y registrado como buque petrolero ruso en una operación en el Atlántico Norte, tras cumplirse dos semanas de persecución.
El buque Marinera (anteriormente conocido como Bella-1), que navegaba bajo bandera rusa y transporta crudo venezolano, se ha convirtió el epicentro de una crisis diplomática entre Washington y Moscú, luego de que el Kremlin enviara un submarino de su Armada para escoltar el navío y evitar su incautación por parte de fuerzas estadounidenses.
El Mando Europeo de Estados Unidos confirmó este miércoles que, en un trabajo coordinado entre los departamentos de Justicia, Seguridad y Guerra, lograron la incautación del buque petrolero Bella 1 "por violaciones a las sanciones estadounidenses".
"El buque fue incautado en el Atlántico Norte en virtud de una orden emitida por un tribunal federal estadounidense tras ser rastreado por la USCGC Munro (un buque de la Guardia Costera de EE. UU)", detallaron en la red social X.
Y señalaron que la incautación respalda la Proclamación del presidente Donald Trump dirigida a buques sancionados que "amenazan la seguridad y la estabilidad del hemisferio occidental".
La operación se enmarcó en la agresiva campaña de presión lanzada por el presidente Donald Trump, quien el pasado 16 de diciembre decretó un "bloqueo total" contra las exportaciones energéticas de Venezuela.
Según el secretario de Estado, Marco Rubio, esta medida busca asfixiar financieramente a los remanentes del régimen de Maduro y evitar que socios comerciales como Alex Saab sigan movilizando recursos ilícitos.
Expertos de TankerTrackers.com han detectado una maniobra de saturación masiva. Tras la captura de Maduro el pasado sábado, al menos 16 petroleros sancionados desaparecieron de los radares satelitales en puertos venezolanos.
De ellos, 12 han apagado sus sistemas de identificación automática (AIS) y 4 están realizando spoofing (falsificación de señales de GPS) para ocultar que se dirigen hacia el este.
La salida no autorizada de estos buques, vinculados a los empresarios Alex Saab y Ramón Carretero, responde a una urgencia técnica: las instalaciones de almacenamiento en Venezuela están al límite de su capacidad. De no movilizar el crudo, el sistema petrolero corre el riesgo de sufrir daños irreparables en su infraestructura.
Mientras tanto, en Caracas, la líder interina Delcy Rodríguez enfrenta su primer desafío de autoridad, ya que estas embarcaciones habrían zarpado sin el aval del gobierno provisional, evidenciando una fractura en el control de la estatal PDVSA
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia declaró que sigue con preocupación la creciente y desproporcionada atención de la Armada de EE.UU. al petrolero ruso, que está navegando en aguas internacionales del Atlántico Norte.
La Cancillería rusa comunicó que, desde hace varios días, un buque de la Guardia Costera estadounidense ha estado persiguiendo al tanquero ruso, a pesar de que se encuentra a aproximadamente 4.000 kilómetros de la costa del país estadounidense.
"Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en alta mar, comiencen a centrarse en sí mismos al implementar este principio", subrayó Moscú.
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