Si bien todos los días son para compartir con amigos, en esta época se presenta una ocasión especial para hacerlo disfrutando de especialidades dulces a la hora del mate, el té o el café de la tarde. Mauricio Asta, el reconocido pastelero, nos deja tres recetas ideales para celebrar la amistad, y también habla de que, por sus propias características, la pastelería está estrechamente vinculada al encuentro social.
En la previa del Día del Amigo, podemos planear un festejo diferente cocinando nosotros mismos algo rico para crear el marco más dulce de un encuentro inolvidable.
Si bien se trata de una fecha marketinera, es también una ocasión especial para celebrar la amistad de todos los días. El reconocido pastelero Mauricio Asta nos ofrece tres de sus recetas favoritas para compartir con nuestros amigos: un imperdible cheesecake marmolado, un sabrosísimo budín húmedo de limón, y unas cookies con chips de chocolate para acompañar el mate o el café de la tarde.
El mismo, en calidad de pastelero y propietario de una pastelería en el barrio de Martínez, vincula la amistad con el encuentro alrededor de una mesa repleta de cosas ricas.
"Utilizo mi pastelería-cafetería para recibir a mis amigos. Y la verdad es que me considero super generoso en el sentido de brindarles mi pastelería, mi cafetería como si fuera mi casa. Y lo hago de domingo a domingo. Para mí, si bien se festeja el Día del Amigo puntualmente en un día, es una construcción donde uno festeja todos los momentitos que tuvo de amistad durante el año", dice Mauricio.
Un rico budín elaborado por nuestras propias manos no puede compararse con ningún regalo que compramos en el shopping o en un centro comercial. Tiene el valor agregado de la dedicación que le ponemos al hacerlo. No sólo es una caricia para el alma de nuestros amigos, sino una gran satisfacción para quien lo hace.
"Mi profesión me sirve para poder compartir algo dulce. Y es mi gesto, mi forma de decir: 'Te quiero, te valoro, te comparto lo que yo hago con mis manos y con mi conocimiento y te lo doy porque sé que el momento lo amerita'. Soy muy de llevar la torta al cumpleaños de quien sea, o de invitar a casa o a mi pastelería. Celebro mucho lo que es el compartir, la mesa, la amistad, el diálogo, los temas que surjan alrededor de un café o de algo dulce. Me parece que la mesa reúne a la vieja usanza. La mesa reúne a la familia, a las amistades, y propicia el diálogo", destaca el pastelero.
La pastelería está muy vinculada, por sus propias características, con el encuentro social. Porque no se trata de preparaciones que se consumen en el día a día para cubrir las necesidades nutricionales, sino delicias relacionadas todas ellas con el disfrute y el placer.
"Creo que el momento alrededor de la comida posibilita que realmente uno se pueda enriquecer del contacto con el otro. La comida, en este caso la pastelería, es un marco propicio, pero lo realmente rico de todo eso es el poder encontrarse con el otro. Hoy por hoy, el encuentro personal es algo en extinción, cada vez es más complicado, uno come más rápido, de parado, o mirando tele o mirando el celular", explica Mauricio.
Sobre las cookies con chips de chocolate, indica: "Es una receta que uno puede hacer en cantidad y sirve como para poder generar más de una porción. Estas cookies son bien campechanas como para pelar mate o café y poner arriba de la mesa".
Sobre el clásico brownie, en este caso marmolado, aconseja un horno a 180ºC. "En media hora, más o menos está. Cuando uno pincha y saca el cuchillo tienen que haber como unas miguitas pegadas, no es algo que tenga que salir sequito como sí tiene que pasar en el budín de limón (ver receta)".
Más allá del valor extra que pueda tener un alimento a nivel vincular, el pastelero aconseja recobrar el valor de las creaciones de pastelería por su sabor y sus texturas: "Hoy en día la pastelería se ha convertido en una cuestión muy estética. Se ven tortas que visualmente son muy lindas, agradables en su estructura, ¿pero alguien se puso a pensar si están ricas, si la textura está copada? No. Lo importante es saber que se logró a Mickey Mouse, a Pluto o a la catarata del Niágara sobre una torta. Y el eje está en eso. Me parece que así uno se aleja de la gastronomía y de las sutilezas. Pasamos de la mesa dulce donde había lemon pie, pastafrola, rogel, mousse de chocolate o cheesecake, a este tipo de pastelería centrada en la estética. La estética es importante, cuanto más lindo quede, mejor. Pero no es lo único importante".
Y sobre este tema, la presentación de las mesas dulces para las fiestas, destacó además que "Mi opinión es muy subjetiva. Me parece que la pastelería se banalizó en el hecho de que queda lindo que haya muchos popcakes paraditos, queda lindo que sea todo color salmón, blanco o rosita, pero importa un bledo si ese cupcake tiene la crema con sabor rico. No me está gustando en lo que se está tornando la pastelería, es una cosa muy maqueta, muy escenográfica, sin un sustrato ni un sustento de técnica y de texturas de pastelería. Y eso es algo que no tiene nada que ver con nuestra cultura".
En esta nota ofrece recetas para animarse y preparar cosas ricas para disfrutar con amigos y un momento muy especial.