Qué provoca la afección y por qué recrudecen en esta época del año. Las formas de prevención, los tratamientos y la predisposición. La rinitis estacional, sus síntomas y los factores que colaboran en su desarrollo
Ya llegó la Primavera y muchas personas se preparan para lo que trae consigo, ya que a pesar de ser una de las estaciones más bellas del año, también es cuando comienzan las temidas alergias. Los climas en los distintos meses del año provocan ciertas reacciones. En la estación donde todo reverdece, las flores se abren en un arcoiris de colores, ejerciendo un efecto estimulante y emocional, con un clima fantástico de sol, también puede provocar reacciones desagradables como la alergia primaveral.
Este es un proceso mediante el que determinadas personas reconocen como extrañas una sustancia denominada alérgeno, que induce en el alérgico una respuesta de su sistema inmunológico, que da lugar a una serie de manifestaciones clínicas propias de las reacciones alérgicas. Como ya se sabe, en este período del año es cuando muchas plantas producen polen, una sustancia a la que es alérgica un 33 por ciento de la población adulta y un 21 por ciento de niños de más de 7 años. Estos presentan rinitis alérgica, mientras que la afección ocular de esta enfermedad se extiende a los afectados de rinitis.
El polen tiene aspecto de polvo amarillento y es una sustancia realmente pequeña, que cuando se dispersa, se vuelve prácticamente invisible. Pero el problema se encuentra en que el polen es reconocido por el cuerpo humano como una sustancia enemiga a la que se debe destruir.
Precisamente la alergia primaveral y la alergia al polen en sí producen rinitis estacional, cuyos síntomas tienden a variar de un paciente a otro, aunque por regla general éstos se caracterizan por irritación y picor en los ojos, nariz, faringe y paladar.
En cuanto aparezcan estos síntomas, sobretodo con el comienzo de la Primavera, se debe acudir al especialista.
De acuerdo a los especialistas en alergias, ésta se origina de distintas maneras: asma bronquial, rinitis, obstrucción en las vías respiratorias, sinusitis, problemas en la piel, urticaria, etc.... La rinitis alérgica de la Primavera se presenta con la inflamación de la mucosa nasal, producida por la reacción de un alérgeno ambiental sensibilizante, como por ejemplo en este caso, los pólenes, con un anticuerpo del organismo humano llamado inmunoglobulina.
Como consecuencia de esta reacción se produce la liberación de mediadores químicos responsables del cuadro clínico, caracterizado por estornudos, secreción nasal acuosa y congestión nasal, debido al edema de la mucosa.
Según el doctor Carlos Caro, especialista en alergias, “en realidad las alergias son de todo el año, producidas por otros elementos, tales como el polvo en las alfombras, el humo del cigarrillo, el pelo de algunos animales, etc. Aunque sí se puede decir que se incrementa casi a mediados de Otoño y comenzando la Primavera.”
Más adelante, el profesional manifiesta que “los ácaros de los árboles se multiplican con la humedad y el fresco. Al principio de setiembre el plátano hace su aparición más fuerte. La actividad de la flor de este árbol dura alrededor de un mes y concluye aproximadamente a mediados de octubre. En realidad son los árboles los que producen más alergias. En octubre, por ejemplo, empieza a florecer la especie llamada Paraíso y en noviembre la Gramiña. Luego hay un intervalo que va de enero a marzo, donde no es frecuente que la alergia al polen aparezca.”
Por otro lado, existe una estadística hecha por el Ministerio de Salud, acerca de la fiebre de heno, que es un motivo frecuente de consultas a los médicos alergistas. Esta enfermedad puede comenzar a cualquier edad, aunque el inicio más habitual es en los niños y adolescentes y algo más raro en las personas mayores. Aparece cuando los niveles atmosféricos de polen se elevan durante la época primaveral y en el verano.