El folklore se transformó en la tierra sobre la cual Daniel Argañaraz puso su impronta de artista. La puerta se abrió de par en par allá por enero de 2005 cuando, el riojano-casanovense, ganó el Pre Cosquín como Mejor solista vocal, que le valió, en primera instancia, subir al escenario mayor Atahualpa Yupanqui. Luego siguieron festivales, giras y trabajos discográficos, entre ellos, Honores (2006, Procom), Subconsciente (2008, Procom), El Grito en el Cielo (2010, Sony Music), La Liberación de los Sueños (2013, Liberato Producciones).

Nada le cayó de regalo en sus manos. Debió luchar y no se achicó y hoy, cuando se ha dado el gusto de tocar con figuras como León Gieco, Patricia Sosa, Luis Salinas, o de haber participado en la Misa Criolla de Ariel Ramírez junto al coro polifónico nacional, la orquesta Juan de Dios Filiberto, Atilio Stampone, Jaime Torres, Raúl Lavié, y haber musicalizado el documental Las Islas del Viento (Islas Malvinas), no se olvida de sus comienzos. "Mi profe de música de la Escuela 7 Rubén Traverso siempre creyó en mí y eso lo tengo presente cada día. Pero también mucha gente como Omar Mauttone, Héctor Munadon, Adrián Grecco, Berto Kessel (con estos dos últimos formó Liberato Producciones), Omar Céliz, Omar Herrera, el intendente Fernando Espinoza, que es un gran amigo, y el ruso Jdansky", rememora.